Fernández Bermejo, junto con el secretario general de FSAP-CCOO, Miguel Segarra y el secretario general de Federación de Servicios Públicos de UGT, Julio Lacuerda, momentos antes de la firma. /EFE

Decenas de funcionarios de justicia se han concentrado a las puertas del ministerio. /EFE
Protestas frente al Ministerio
Desde las cuatro de la tarde de ayer, hora a la que dio comienzo la reunión, un grupo de un centenar de funcionarios que se fue reduciendo en número a medida que avanzaron la tarde y la noche permaneció apostado frente a la sede del Ministerio gritando consignas contra el ministro y pidiendo una solución al conflicto. Cuando ésta finalizó sólo permanecían ante el edificio dos funcionarias de la Audiencia Nacional.
Los manifestantes, que portaban carteles con el lema "Bermejo dimisión, Justicia solución", hicieron sonar bocinas, cacerolas y pitos, utilizaron un Seat 600 para amplificar su protesta a lo largo de la calle San Bernardo y gritaron consignas como "Este ministro no nos vale que lo devuelvan a los corrales" o "Hemos cenado jamón pata negra y hemos pasado la cuenta al Ministerio".
También utilizaron la música de canciones populares para reinterpretarlas con letras como "El chiki-chiki de Bermejo ", "Había una vez un ministro cabreado" o "Adiós Marianito, adiós ZP".
Bermejo asegura que la huelga "ha tocado a su fin" sin que nadie "salga con cara de vencedor ni de vencido"
El acuerdo provoca la división en CCOO y UGT, cuyos responsables de Justicia se sienten "puenteados"
El STAJ califica de "triquiñuela" el acuerdo y seguirá con la huelga hasta que los trabajadores hablen
La oferta del Ministerio supone un aumento de 190 euros mensuales, frente a los 200 solicitados
Tras dos meses de huelga y una maratoniana negociación, el ministro de Justicia en funciones, Mariano Fernández Bermejo, ha rubricado un pacto con el secretario general de FSAP-CCOO, Miguel Segarra, y el secretario general de Federación de Servicios Públicos de UGT, Julio Lacuerda para poner fin al paro en los organismos judiciales dependientes de su departamento, mientras que los otros dos sindicatos convocantes, CSI-CSIF y STAJ, estarían de acuerdo con las líneas de este documento, pero lo someterán a consulta de los trabajadores mañana mismo antes de firmar.
Bermejo ha asegurado que la huelga "ha tocado a su fin" y ha añadido que ha sido posible sin que nadie "salga con cara de vencedor ni de vencido". En rueda de prensa en la sede del Ministerio tras firmar el acuerdo con CCOO y UGT, el ministro en funciones ha dejado claro aque quienes salen vencedores de este acuerdo son los ciudadanos, que han sufrido más de 60 días de paros.
Preguntado por si este largo conflicto va a influir en su carrera política, el ministro en funciones ha dicho que no tiene ni vanidad ni ambición, pero ha precisado que, si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quiere repetir su confianza en él, estará "encantado de renovar el compromiso" con los ciudadanos.
STAJ se resiste a desconvocar la huelga
La firma por parte de las cúpulas de la Función Pública de CCOO y UGT ha provocado la división en el seno de estas centrales, cuyos responsables de Justicia se sienten "puenteados". A las puertas del Ministerio, el portavoz de CCOO en el ámbito de la Administración de Justicia, Javier Hernández, ha calificado de "antidemocrática", "autoritaria" y "arrogante" la actitud de Bermejo durante la negociación.
Tras anunciar que está estudiando su dimisión por cómo se han desarrollado los hechos, ha subrayado que colaborará con CSI-CSIF y SATJ en convocar el referéndum que estos dos sindicatos celebrarán mañana para someter a consulta de los trabajadores afectados el documento. "Bermejo ha conseguido arrastrar a las cúpulas de los sindicatos de forma autoritaria", ha denunciado Hernández, que ha asegurado que el papel jugado por el ministro recuerda a "épocas pasadas antidemocráticas".
Hernández, que ha salido de la sede del Ministerio muy disgustado y abrazándose a sus compañeros, ha confesado sentirse "harto" de las cúpulas sindicales, que, en su opinión, se han plegado a las imposiciones del Gobierno.
En similares términos se ha manifestado la portavoz del STAJ, Herminia Ruiz, que ha calificado de "maniobra inaudita" y "triquiñuela" el acuerdo firmado entre Bermejo y las cúpulas de CCOO y UGT. Por ello, ha advertido de que su sindicato, junto a CSI-CSIF, mantendrá su compromiso de consultar a los funcionarios y de seguir con la convocatoria de huelga mientras los trabajadores no den su opinión sobre el acuerdo.
Una oferta muy cercana a la petición
Anoche comenzó un intenso diálogo que duró 14 horas y en la que el Ministerio ofreció un incremento salarial de 190 euros mensuales, de los cuales 160 euros se harían efectivos este mismo año, según informaron ambas partes de la negociación.
Los representantes de los funcionarios solicitaron un aplazamiento de las negociaciones pasadas las seis de la mañana de para estudiar la última oferta ministerial. Ambas partes también habían avanzado en desarrollar mecanismos para que los trabajadores que han secundado la huelga se comprometan a agilizar el trabajo que se ha acumulado en los juzgados desde que el pasado 4 de febrero comenzaran los paros.
La nueva oferta económica realizada por el Ministerio de Justicia contempla un incremento de 160 euros mensuales este año, de los cuales 80 tendrán lugar con efecto retroactivo desde el 1 de enero y otros 80 se comenzarían a pagar el 1 de julio. Los 80 euros no abonados de los primeros seis meses del año se incluirían en una paga extraordinaria de 480 euros, que se haría efectiva en enero de 2009. En ese año se mantendrían estas cantidades y se ampliarían en 30 euros más.