
-Los casos de violencia machista proliferan. ¿Cómo tratan a la mujer agredida?
-Hace ya 22 años que decimos que a la mujer hay que atenderla mejor, de forma más sostenida y durante más tiempo, y dar atención a los padres de la víctima y a los hijos. Éste es un tema que hoy se sabe que es así, pero falta tiempo y personas. En el Instituto de Medicina Legal estamos en una situación privilegiada, al ser médicos dentro del ámbito de la justicia. Porque aunque Atención Primaria sea el mejor área para ver a una mujer maltratada, los médicos no tienen tiempo suficiente. Aquí tenemos más sosiego, lo que nos gustaría es contar con más personal.
-También analizan la personalidad y comportamiento del agresor.
-Sí, para saber por qué agrede y ver qué se puede hacer con él; para evitar que quede en libertad, si es que va a quedar en libertad, y para tomar medidas coercitivas en fases precoces de la agresión.
-¿Por qué agreden ciertas personas?
-La agresión no tiene un solo origen. Ni es un enfermo, ni es un alcohólico, lo cual no quiere decir que tengamos que excluir esto como causa de la agresión. En España, el consumo de alcohol es muy elevado, y el factor etiológico como causa en el momento de agredir es muy importante. En Asturias también. Pero hay otra serie de factores, como el consumo de drogas y el tipo de cultura. Muchos de los agresores tienen una cultura machista que es difícil de deslindar. La educación es lo único que puede cambiarla.
-Por el instituto han pasado los asesinos de Elena Hevia o Isaura Pascual. ¿Han logrado que ellos se abran fácilmente a ustedes?
-El comportamiento de los agresores es variable, pero lo que es cierto es que muchas veces obtenemos información complementaria y datos en las entrevistas psiquiátricas que no habían aparecido nunca ni en atestados policiales, ni ante el juez. Y eso es por la relación médico-paciente. Hay menos peso legal.
-¿Han aumentado los casos de asesinato y homicidios en los últimos años?
-Se puede decir que ha habido alternancia, unos años más y otros menos. Estos últimos ha coincidido con las campañas, que son útiles porque sensibilizan a todo el mundo a nivel de educación. La otra parte incómoda de dichas campañas es que la repercusión mediática tiene el efecto contrario. Es decir, las personas creen que se puede resolver un conflicto familiar o amoroso por medio de la agresión.
-¿Asturias acumula más homicidios o menos que otras regiones?
-Está en la media. Hay casi tantos casos de violencia de género como de otro tipo de violencias.
-¿Cuántas autopsias realizaron en 2007?
-Se ha incrementado un poco el número de fallecimientos en los que hemos intervenido a nivel judicial. Son casi 700: 196 corresponden a Gijón; unas 80 al área de Avilés y las 400 restantes al área de Oviedo.
-Son muchas en este partido judicial.
-Hay que tener en cuenta que Oviedo abarca una gran área, pero también que tiene en el HUCA la red de neurocirugía, la UCI pediátrica y gran parte de la gente -como precipitados, gente intoxicada, niños- acaba muriendo aquí.
-Hay que estar hecho de otra pasta para ser médico forense.
-En la vida te adaptas a todo. Aunque es cierto que nuestro trabajo tiene peligrosidad. Primero, porque tenemos que valorar cosas que no son agradables para el resto y, segundo, porque gran parte de la gente que viene a vernos nos miente. A diferencia del paciente que acude a su médico a contarle una verdad, a nosotros nos cuenta una mentira, bien agrandándola o bien ocultando. Eso complica la relación y se hace más temible o peligrosa nuestra actividad.
-¿Es un trabajo peligroso por el contacto con gente también peligrosa?
-Digo que es peligroso porque tenemos la posibilidad de contagiarnos de muchas enfermedades, principalmente la hepatitis C y B (las dos peores) y el VIH. Eso no sólo por las autopsias -yo me he pinchado varias veces-, sino también porque exploramos a toxicómanos y gente que padece estas enfermedades.
-Corren un riesgo, sin duda.
-Además también sufres amenazas. Aquí hemos sufrido amenazas todos muchas veces. Nos ha pasado con presos peligrosos, con gente que ha cometido homicidios, con gente que no tiene la demanda satisfactoria de una compensación económica... porque vemos a muchos lesionados y damos indemnizaciones de miles de millones. Y no se contenta siempre a toda la gente. Tenemos peligrosidad real. Y esto no se paga. Hay quien lo lleva bien y quien lo lleva mal, como compañeros que tienen depresiones
-¿Un médico forense debe estar localizable las 24 horas del día?
-Sí. Nosotros estamos compartiendo la huelga de los funcionarios, pero tenemos una situación mucho peor que la de ellos. Nuestro sistema de guardia retributivo es muy penoso.
La nueva sede
-El pasado año, responsables del Ministerio de Justicia y del Principado presentaron los planos del futuro edificio.
-El futuro edificio cubre la mayor parte de nuestras expectativas en cuanto a la posibilidad de tener medios suficientes para trabajar. El número de profesionales tiene que incrementarse. El personal del Instituto de Medicina Legal es un personal variado, heterogéneo y somos muy pocos en comparación con los que necesitamos.
-Diga un número.
-Forenses, necesitaríamos un incremento mínimo de siete. Después, 10 o 15 personas más, entre auxiliares, psicólogos, trabajadores sociales. Todo esto para que pueda empezar a funcionar el edificio. Cuando esté, se resolverán más casos.
-¿Cuándo abrirá sus puertas?
-La intención es que se inicien las obras este año. La expectativa razonable es finales de 2010.





