Se esperaba que el Estatuto de Extremadura fuese uno de los últimos en reformarse, si es que llegaba a hacerlo, por la oposición a este proceso que mostró siempre el presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Su retirada coincidió con una aceleración del debate y un comité de expertos ha elaborado ya un documento de propuesta que está en fase de estudio por parte de la comisión constituida por representantes del PSOE y PP. Se prevé que el trámite parlamentario finalice en 2009.





