
LOS PREMIADOS
El acto comenzó a las 11.30 horas con la llegada de los premiados al auditorio. Tras una sesión de fotos de grupo, dos alumnos de Los Robles abrieron la entrega de premios, que en esta edición consistió en una escultura del artista asturiano Favila, hecha ex profeso para la ocasión, y en una banda del colegio de color rojo, característica de la mención de profesor de honor.
Acto seguido, los miembros del comité directivo de Los Robles hicieron entrega de las insignias al mérito académico y deportivo de varios alumnos y ex alumnos del centro, así como de una placa conmemorativa a Bomberos de Asturias y a la Policía Local de Llanera por su intervención en el incendio que calcinó una parte del colegio el pasado mes de setiembre.
Después, uno a uno los premiados fueron presentados y la sala pudo visionar una serie de vídeos preparados para la ocasión con la trayectoria y aspectos importantes de la vida de los galardonados.
Sin duda, uno de los más emotivos fue el referente a la familia Suárez-Illana, premio Los Robles 2008 a la Familia, donde se pudieron observar diversas fotografías de la juventud de Adolfo Suárez, ex presidente del gobierno. Para recoger el premio estaban presentes Adolfo Suárez hijo y su mujer, una emocionada Isabel Flores, y los dos hijos de la pareja, Adolfo y Pablo.
Compromiso familiar
«Quiero agradeceros todo el cariño que recibimos allá donde vamos. Sé que no es todo para mí, pero os prometo que se lo voy a transmitir a mi padre», señaló Suárez ante una cálida lluvia de aplausos. «Este premio hay que tomárselo, más que como una alabanza, como un compromiso de futuro, para demostrar que nos merecemos el premio por continuar defendiendo los valores familiares de una forma sencilla», añadió.
Otro de los galardonados que admitió estar emocionado al recoger su distinción fue Emilio Butragueño, ex futbolista del Real Madrid y premio Los Robles de Deporte. «En un estadio, cuando alguien es capaz de emocionar, surge la magia y hoy, aquí, siento esa magia», aseguró tras los numerosos aplausos recibidos durante el pase de su vídeo en el que se vieron sus mejores goles. «Hay que darle más importancia a la persona que al personaje, por eso el premio lo reciben tanto Emilio como Butragueño. Quiero dedicárselo a mi padre, que siempre me dice: engañaste bastante bien al país», añadió.
Por su parte, tanto Belinda Washington, premio Los Robles 2008 Comunicación y Espectáculo; y Silvia Jato, premio Comunicación y Entretenimiento, aseguraron estar «muy nerviosas».
«Me habéis puesto nerviosa y eso es raro en Silvia. Este premio me hace recordar a la niña que fui, a la que llamaban 'la Larousse' porque tenía un expediente brillante, a la que iba para odontóloga y se convirtió en presentadora de televisión. Lo que más me gusta del premio es que me lo concede un colegio y yo me sigo sintiendo una niña», afirmó Jato.
«Gracias por el error de darme este premio, que es el tercero que recibo en mi vida, el primero fue mi familia. Es importante que aprovechéis las asignaturas invisibles como son la honestidad y la solidaridad y recordéis que lo importante es lo que somos, no lo que hacemos», comentó Washington.
Mención especial
Los otros premiados fueron Enrique Loewe, en Arte; Linda Corbi, de Harambee Internacional, en Institución; José Ángel de la Casa, en Comunicación informativa; Vicente Picó y los padres promotores de los colegios de Fomento de Centros de Enseñanza de Asturias, en Educación; Enrique Rojas, en Ciencia; Emilio Butragueño, en Deporte; Juan Manuel de Prada, en Literatura; y José Cosmen, como mención especial «por su aportación al bien común, hacer posible la comunicación entre diversas partes del mundo y hacer posible miles de reencuentros de familias».





