El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que presidió el acto, calificó de hecho «histórico» este acto porque pone fin al «aislamiento» sufrido por esta localidad gallega debido a su orografía, al poder acceder a la televisión del siglo XXI.
Asimismo, el mandatario gallego añadió que esta actuación supuso para la Xunta, así como para todos los organismos que colaboran, un triple «desafío»: logístico, técnico y financiero.
En 2010 se producirá el apagón analógico en todo el país.





