
El estudio y catalogación de las típicas construcciones asturianas es una iniciativa del Ejecutivo regional, liderada por la empresa Horru.com, que persigue su conservación y puesta en valor. Pero el proyecto de los 'hórreos Beta' precisa la colaboración de las administraciones locales, que conocen de primera mano el valor de sus bienes patrimoniales. Y en el caso de la edificación maliaya, que recibe su nombre del barrio en el que se ubica, su interés etnográfico es indiscutible: «Es uno de los más característicos, un arquetipo del estilo Villaviciosa del siglo XVI», explicó el concejal de Cultura, Juan Basilio González. «Hay teorías que aseguran que el auténtico hórreo asturiano data del siglo XV o principios del XVI y que es de esta zona», señaló el arquitecto Xuan Pedrayes, quien indicó que el hórreo Migoya «es uno de los primeros, tal como los conocemos hoy».
Con el paso del tiempo, el antiguo granero de Fuentes ha sufrido transformaciones, pero esta circunstancia, lejos de ser un inconveniente, añade valor a la construcción: «El hórreo es un proceso vivo y es interesante conocer su genealogía», apuntó Xoxe Nel Navarro, director de la firma Horru.com.
Atractivo turístico
La recepción del certificado 'Hórreo Beta II', que se representará en un acto oficial el día 15, no sólo distinguirá el estilo Villaviciosa, sino que supondrá un aliciente para acometer su rehabilitación. Y es que este título, según consideró el concejal de Cultura maliayo, dará «un claro impulso turístico» al municipio: «No hay que olvidar que aquí tenemos la mayor concentración de hórreos de Asturias, igual que de prerrománico y románico», indicó. Estas expectativas también fueron apuntadas por Navarro al subrayar que «los hórreos tienen una potencialidad turística innegable».
La Red Asturiana de Hórreos y Paneras, integrada hasta ahora por el Beta 0, que se conserva en el Museo del Pueblo de Asturias, y el Beta I, que está en el Parque de Invierno de Oviedo, será completada este año con, al menos, un elemento de cada concejo.





