
Buscando, alguien le dijo que una mujer de la zona de Avilés tenía en su poder un registro de la Cruz Roja en el que figuraban nombres de personas desaparecidas o represaliadas durante la Guerra Civil. «En aquella época la Cruz Roja se dedicaba a recoger los cadáveres de las personas represaliadas y cuentan con varios registros de esa labor», explicó José Luis Gutiérrez, integrante de la asociación 'Todos los nombres', dedicada a la búsqueda de desaparecidos y represaliados.
El acceso al archivo de la Cruz Roja fue, cuanto menos, curioso. «Mi abuelo era sastre y tenía una pierna de madera. Así que esta mujer me dijo que sí, que había una referencia de ese tipo en el archivo porque en él figuran el nombre, la edad, la profesión, el lugar donde lo mataron y en el que lo enterraron», explicó Annie Dehaen.
Una vez que consiguió acceder al registro consiguió también el certificado de defunción que daba acceso a su tía a una pensión de orfandad. Las palabras de Annie Dehaen intentando explicar sus andanzas resumen el sentir de otras muchas personas en su misma situación. «No entiendo como es que no se sabe nada de los desaparecidos».
Visita a España
Durante estos días Anni Dehaen visita España junto a su madre. Su objetivo es «darle gusto a mi madre», que vino a ver a su familia española. Aprovechando el viaje, Annie y su familia se han entrevistado con José Luis Gutiérrez y Pablo Martínez, también ligado a la asociación 'Todos los nombres'. «Durante una investigación anterior encontré referencias a una persona muerta que tenía una pierna de madera. Buscando en un archivo paralelo del cementerio de La Carriona encontré el nombre del abuelo de Annie», explicó Pablo Martínez cuya relación con Annie Dehaen comenzó a raíz de su contacto con la asociación 'Todos los nombres'. «Durante una semana cultural en torno al 'convoy 927' que llevaba a presos desde Francia a Mauthausen encontré una persona que conocía la asociación y me puse en contacto con ellos. Ahora estoy aquí para ayudarles en todo lo que pueda», explicó Annie Dehaen.
Uno de los objetivos que persiguen ahora es el de acceder a los archivos de la Cruz Roja para intentar esclarecer la situación de muchas personas que no saben nada de sus familiares. «En la Cruz Roja tiene que haber un archivo A, B, C y a saber cuantos más. Podrían ser un documento clave para saber dónde están las fosas comunes. Sospechamos que durante la democracia algunas personas se llevaron esos documentos», explicó José Luis Gutiérrez.





