
Ese aumento en el número de visitantes se tradujo, además, en un aumento en las ventas registradas por los más de medio centenar de comercios presentes en el salón, según se reflejó en los sondeos realizados por la propia entidad cameral durante la celebración de la feria.
«Podemos afirmar que hemos cerrado una de las dos o tres mejores ediciones de las ferias de saldos y stocks que se han celebrado en la ciudad», afirmó un Menéndez gratamente sorprendido por la gran cantidad de personas que, pese al frío reinante en un pabellón al que le faltan sus dos principales fachadas, se acercaron al evento comercial.
De hecho, el que el mal tiempo reinara durante el pasado fin de semana era el gran temor de la Cámara de Comercio y de la Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (Ucayc), las dos entidades organizadoras del evento. Las precarias condiciones en que se habría de celebrar la feria, condicionadas por las obras de remodelación en curso, hacían temer que la lluvia o el frío disuadieran a los potenciales clientes de acercarse al recinto ferial. Pero finalmente no fue así.
Aparcamiento
En la jornada inaugural, el buen tiempo propició que el pabellón de La Magdalena apareciera lleno de gente desde las primeras horas de apertura. Ayer, pese a la bajada de las temperaturas que se conoció por la tarde, no impidió un buen nivel de visitantes que tuvo su reflejo en pequeñas retenciones y complicaciones para acceder al aparcamiento del pabellón ferial.
«Al fin y al cabo, al comerciante que logra un buen nivel de ventas, o al cliente que encuentra lo que busca a buen precio, les merece la pena la molestia de pasar un poco de frío», afirmaba Heriberto Menéndez tras expresar la gran «satisfacción» que les ha producido a los organizadores el buen resultado cosechado por la presente edición de la feria de saldos. «Y más aún teniendo en cuenta las condiciones en las que hemos tenido que organizarla», añadió el técnico de la Cámara de Comercio avilesina.





