
-¿Cómo ha ido la carrera?
-Más o menos como se esperaba. Con problemas. No hicimos muy buenos tiempos en ningún momento durante todo el fin de semana y tampoco esperábamos que la carrera fuera mucho mejor o, al menos, diferente. Ha sido un fin de semana difícil que ha acabado con una carrera difícil. Salimos décimos y acabamos décimos. Como ya pasó en Malasia, dependes de que haya abandonos delante. Y en este caso no los hubo.
-¿Cómo fue el incidente con Lewis?
-Primero me tocó y no pasó nada. Luego volvió a hacerlo hasta que me rompió el alerón trasero. El coche estaba dañado, pero gracias a Dios pude acabar la carrera. No hay nada más que decir. Fue un toque sin mucho sentido, pero que no cambió mucho mi carrera. Mi ritmo fue después más o menos el mismo. Se iba un poco de atrás, pero en el 'pit-stop' quitamos un poco de alerón delantero para compensarlo y más o menos se quedó igual. La primera vez fue en plena recta. El McLaren corre demasiado. Pero no perdí plazas por eso. Fue después, cuando había aceite en la pista y todos empezamos a salirnos. Más tarde, y como había aceite, me salí y Webber me adelantó.
-¿Habría podido puntuar sin el golpe?
-No. Como mucho habría acabado noveno. Ni el golpe ni la salida fueron determinantes para acabar octavo o décimo. La grata sorpresa fue entrar el sábado en la Q3, pero fue casi un espejismo. En carrera nos faltó ese medio segundito por vuelta para estar un poco más arriba.
-¿Qué cambios habrá en Barcelona?
-De aerodinámica y de suspensión delantera. Veremos cuánto puede mejorar el coche y cuánto mejoran también los demás equipos. A ver si damos ese pasito más para mejorar un poco.
-¿Confía en esos cambios?
-Ahora mismo sí porque es la única esperanza a la que nos estamos agarrando. Es la única cuerda que tenemos para salir del mar. Hay que agarrarse a ella. Para ganar o hacer podio es imposible porque hace falta ganar un segundo y una mejora de ese tipo no se ha dado en la historia de ningún equipo. Lo que estamos buscando ahora es estar al nivel de Toyota, por ejemplo. Entrar fácil en la crono 2 y en la crono 3 y luego en carrera estar detrás de los tres grandes: Ferrari, McLaren y BMW.
-¿Qué espera hacer en el Gran Premio de España?
-Que se diviertan y que disfruten de la F-1 como siempre han hecho. Seguro que ven una buena carrera.
-¿Está triste por el resultado?
-Durante todo el fin de semana no he tenido la buena espina por ninguna parte. Tenía más problemas que ventajas en este circuito. No encontramos el 'set up', no funcionaron todos los cambios que le hicimos al coche Ahora la esperanza está en las mejoras que estrenaremos en Barcelona. Si no es así, será para preocuparse, porque Fisichella ha hecho aquí mejor vuelta que yo con un Force India. Hay que ver dónde estamos, porque ya no sólo tenemos delante a Ferrari, McLaren y BMW. También están Toyota, Williams, Red Bull y Honda. Y, hoy en día, ser el octavo equipo de once es estar demasiado atrás.
-¿Le ha recordado este fin de semana su época en Minardi?
- No. Ahora estoy más cerca de los puntos. En aquella época estaba más atrás todavía. ENVIADO ESPECIAL





