Las Consejerías de Salud y Servicios Sanitarios y de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Principado de Asturias manifestaron hoy que los controles del mal de las 'vacas locas' que se aplican en Asturias cuentan con todo "el rigor y están funcionando con toda fiabilidad".
Las dos Consejerías recordaron que con los controles realizados no existe riesgo alguno asociado con el consumo de carne, y, por tanto, no existe ningún problema con el consumo de la misma.
Insistieron además en que todos los animales susceptibles de padecer esta enfermedad son sometidos a análisis y a controles exhaustivos que garantizan que a la cadena alimentaria sólo pasan los animales que reúnen todas las condiciones para su consumo. Por tanto, desde ambas Consejerías se recalca la total fiabilidad de la carne comercializada en el Principado.
El Ejecutivo autonómico se manifestaba así a través de una nota de prensa, en relación con el fallecimiento de dos personas en Castilla-León como consecuencia de la encefalopatía espongiforme bovina, conocida como mal de las 'vacas locas'.
El Gobierno autonómico recordó que el protocolo de actuación obliga a que en los mataderos asturianos se proceda a eliminar todo el material especificado de riesgo (MER) de las especies bovina, ovina y caprina. Además, todos los animales de la especie bovina de más de 24 meses y las ovinas y caprinas de más de 12, son sometidos a análisis antes de proceder a su comercialización.
Asimismo indicaron que los alimentos para el ganado son inspeccionados y analizados para confirmar su idoneidad y para garantizar que no se utilizan harinas animales para alimentar el ganado tanto en productores como en distribuidores. Igualmente, en explotaciones ganaderas también se procede a la inspección de este tipo de alimento.
Desde el Gobierno regional recordaron además que los animales muertos en el campo o en explotaciones también son sometidos a análisis para descartar esta enfermedad. "Con ello, se garantiza que no queda por diagnosticar ningún caso de encefalopatía espongiforme bovina en Asturias", indicaron fuentes del Ejecutivo.
El Principado recordó además que el año 2001 -época de prohibición del uso de harinas animales en alimentación de rumiantes- no han aparecido piensos contaminados ni animales nacidos después de esa fecha afectados de esta enfermedad.
Anualmente se realizan en Asturias 30.000 análisis a rumiantes y a piensos, garantizando tras este amplio número de comprobaciones la seguridad de las reses comercializadas. En el presente año se han realizado más de 8.500 análisis demostrando todos ellos la ausencia de la enfermedad.
Hasta el momento, en Asturias no se ha presentado ningún caso de la 'variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob', que es la vinculada al llamado "mal de las vacas locas". Este tipo de procesos, que en su momento ocasionaron gran alarma social en toda Europa, están sometidos a una estrecha vigilancia por parte del Sistema Sanitario.