Una vez más, la investigación para desenmascarar a estas personas comenzó a raíz de varias denuncias e informaciones recibidas en el correo electrónico de la Policía sobre la existencia de archivos de pornografía infantil que estaban siendo distribuidos por la red a través de las redes de intercambio P2P. Tras analizar el material, los especialistas de la BIT lograron localizar los ordenadores de 35 usuarios españoles que compartían estas imágenes y vídeos, que los internautas podían descargar de forma libre y gratuita.
Acoso
Identificados los sospechosos, la Comisaría General de Policía Judicial creó un órgano de coordinación operativo, encargado de conducir el dispositivo a nivel nacional. Como resultado, fueron detenidas diez personas en Madrid, seis en Andalucía, dos en Cataluña, cinco en la Comunidad Valenciana, cuatro en Castilla y León, tres en Baleares, y una en cada una de las comunidades de Extremadura, Cantabria, País Vasco, Ceuta y Canarias. En Canarias hubo otros seis detenidos por acosar por internet a menores a los que proponían relaciones sexuales en persona o a través de cámaras web, técnica conocida como 'grooming'.
El inspector jefe de la BIT, Enrique Rodríguez, explicó que estos últimos arrestados utilizaban 'chats' y programas de mensajería instantánea para «ganarse la confianza de un menor» y lograr su «control emocional».





