
Mariano Hortal y Julio Vidarte están convencidos de que la remuneración al municipio de Ponga debería haber sido una «condición» impuesta por el Ayuntamiento desde el primero momento en el que se habló de convertir al municipio en un espacio protegido. «Los vecinos no podemos acatar unas limitaciones sin que existan unas compensaciones», coinciden.
Hortal recuerda cómo antaño el Ayuntamiento de Ponga disfrutaba de unos ingresos por los recursos forestales y los cotos de caza que, más tarde, se repartían entre las diferentes parroquias del municipio. «Ahora el Ayuntamiento no tiene ni un duro y las parroquias tampoco», lamenta Vidarte, quien aclara que, aunque está a favor de que Ponga se haya convertido en un espacio protegido, «creo que el municipio debería tener algún beneficio por todo esto». De no ser así, advierte Hortal, «este concejo acabará sumido en su abandono total, porque cada vez existen más necesidades y menos recursos».
Desde Casielles
Como ellos opina Manuel Hortal Rivero, natural de la localidad pongueta de Casielles aunque vecino de Gijón. «El parque es propiedad del Ayuntamiento y de los vecinos y deben darnos una recompensa por ello», señala este vecino, quien aclara que esta renta anual «tiene que entenderse como un ingreso independiente a otras inversiones que también corresponden al Principado como las mejoras en saneamiento, abastecimiento y adecuación de caminos». Los tres celebran la decisión del alcalde del municipio, Cándido Vega, de solicitar compensaciones económicas al Gobierno del Principado, y confían en que el equipo de gobierno «agote todas las vías del diálogo» antes de llegar a los Tribunales, tal y como ya ha amenazado el primer edil en caso de que no vea cumplidas sus expectativas.
Más convencido aún de los derechos del municipio se encuentra Esteban José Méndez González. Este maestro jubilado cree que la iniciativa del Gobierno local es «perfecta» porque «cualquier empresa que se instale en cualquier sitio debe pagar un canon por ello». Incluso, anima al alcalde a acudir a los Tribunales si fuera necesario. «El parque ya estaba hecho cuando se constituyó como tal. Lo hemos mantenido nosotros, los ciudadanos. Y ahora, desde que está protegido, somos nosotros los más perjudicados, así que si lo quieren tendrán que pagarlo», mantiene. Como ejemplo, Méndez comenta que antes la calefacción de los hogares de este concejo «era a base de leña» y ahora, lamenta, «no nos queda más remedio que comprar gasoil».
Al margen de otras obras
La renuncia de éste y otros derechos por parte de los vecinos hace que sean muchos los que apoyen la propuesta del regidor, aprobada el pasado lunes en Pleno, de reclamar una renta anual al Principado. «Hemos renunciado a muchos derechos y ahora se nos priva hasta del aprovechamiento de la leña», critica Raúl Vázquez, quien considera también que la compensación económica del Gobierno regional debe de «estar al margen de otras obras». Este vecino de San Juan de Beleño manifestó incluso su sorpresa por el voto negativo que formuló el PSOE ante esta iniciativa. «Me parece una aberración que, seas socialista, del centro o de derechas, renuncies a solicitar una subvención de este tipo. Es lo menos que nos merecemos los vecinos, los propietarios y los ganaderos», concluyó Vázquez, quien quiso añadir también que «aunque no estoy en contra del parque, hasta ahora sólo nos ha traído perjuicios».
«Originalísima»
Más comedido se mostraba Tomás Santos, propietario de uno de los negocios hosteleros de la capital pongueta. Este vecino reconocía que se trataba de una idea «original no, originalísima; como otras muchas a las que nos tiene acostumbrado el actual equipo de gobierno», en clara alusión a la propuesta municipal de ofrecer ayudas a las familias que se casen y se asienten en el concejo.
No obstante, -y aunque «si nos dan el dinero bienvenido sea», puntualiza- Santos considera que será complicado que el Gobierno regional esté dispuesto a pagar la cifra reclamada por la corporación ya que, recuerda, «fue el pueblo quien accedió a crear un parque de forma voluntaria». «Supongo que nos quedaremos sin ello», vaticinó.
Algo más crítico fue Segundo Velasco con la iniciativa municipal. Este vecino de Beleño reconoció que «si el Principado acepta darnos ese dinero, estará bien, pero me pregunto si será suficiente para pagar los sueldos de los alcaldes y los concejales». En cualquier caso, lamentó, «los que seguiremos igual, nos den el dinero o no, seremos los de a pie».





