El director general de Salud Pública de la Junta de Castilla y León, Javier Castrodeza, informa de los dos fallecimientos por Creutzfeldt-Jakob./ EFE
Más de 200 casos registrados en once países de todo el mundo
Un total de once países de todo el mundo habían registrado hasta el pasado mes de febrero 204 casos de la variante de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vECJ), conocida como mal de las 'vacas locas', sobre todo en Reino Unido, con 163 casos, el 80% del total, según los datos del Registro Nacional de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles Humanas, del Instituto Carlos III.
El mayor número de casos correspondía a Reino Unido, con 163 casos primarios y 3 por transfusión, seguido de Francia, con 23; Irlanda (4), Estados Unidos (3), Holanda (2), Portugal (2), España (2) Italia (1), Canadá (1), Arabia Saudí (1) y Japón (1). Sólo tres días después se produjo el tercer fallecimiento en España.
Según el Instituto, la evolución de la epidemia en humanos "es todavía impredecible" debido a que el periodo de incubación es desconocido. No obstante se ha producido un "marcado descenso" de casos nuevos en el Reino Unido desde 1999 y de defunciones desde el 2000,..
Asimismo, expone otro posible riesgo, como es la transmisión de la vECJ de persona a persona, "ya que si un gran número de personas estuvieran en periodo de incubación de la enfermedad, el riesgo potencial de transmisión podría ser importante". Según esta posibilidad, estas personas portadoras siendo sometidas a las mismas intervenciones médicas y quirúrgicas que la población general, así como donación de sangre y tejidos.
Los dos fallecimientos, que no tienen consecuencias epidemiológicas, se produjeron en diciembre de 2007 y en febrero de 2008
Con estos dos casos ascienden a tres los españoles muertos a causa de la enfermedad, el primero una mujer de 26 años en 2005
La Junta de Castilla y León llama a la calma y aseguran que los contagios son anteriores a la nueva normativa sobre la carne de vacuno
Dado que incubación de la enfermedad puede durar 10 años, no descartan que puedan aparecer más casos, algo que ya se previno en el año 2000
El temido mal de las 'vacas locas' ha recalado de nuevo en España. La alarma ha saltado tras conocerse el fallecimiento de dos personas de 41 y 50 años en León como consecuencia la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina (EBB), la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, según fuentes de la Consejería de Sanidad y del gobierno regional.
Una de las personas fallecidas, paciente derivado desde León, murió el siete de febrero de 2008 en el Hospital Clínico Universitario de Salamanca, según han señalado fuentes hospitalarias, aunque no han querido confirmar ni su sexo. La segunda víctima murió el 28 de diciembre de 2007. Con estos dos casos ascienden a tres los españoles muertos a causa de la variante humana de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, el primero de ellos en 2005, una mujer de 26 años.
Según ha informado la Cadena Ser, la víctima más reciente sería una mujer que se contagió en Reino Unido, país donde se confirmó el primer caso de esta enfermedad, mientras que la víctima de diciembre podría un hombre que consumía habitualmente sesos de vaca y que se habría contagiado en España, aunque estos datos no han sido confirmados por ninguna fuente oficial.
Desde la Junta de Castilla y León se ha llamado a la calma y se ha asegurado que los fallecimientos no tienen consecuencias epidemiológicas ya que los contagios fueron anteriores a la aplicación de la nueva normativa para evitar el mal y entran dentro de las previsiones que se hicieron en Europa, por lo que han descartado tomar nuevas medidas. Asímismo, el presidente del Colegio de Veterinaria de España, Juan José Badiola, ha subrayado la seguridad del consumo de vacuno.
No descartan más casos
Por su parte, el director general de Salud Pública, José Javier Castrodeza, ha explicado en rueda de prensa que sólo se ha podido comprobar que se trataba de esta enfermedad tras la muerte de los pacientes, debido a las diferentes pruebas necesarias para confirmarlo, así como por su "especificidad", que obliga a contrastar los resultados.
Castrodeza ha asegurado que las enfermedades "no tienen una trascendencia para la salud pública relevante" ni plantean problemas de salud pública, y considera que no son necesarias medidas adicionales a las establecidas cuando se produjo la "epizootia" (epidemia en el caso de animales) que dio origen al establecimiento de una sistema de trazabilidad en el ganado bovino para detectar la EEB. En este sentido, ha explicado que aún se desconoce el periodo de incubación de la enfermedad, pero probablemente es de entre ocho y diez años en adelante, por lo que podrían darse más casos.
De la misma opinión es Alberto Rábano, jefe de la unidad de Neuropatología de la Fundación Hospital de Alcorcón (Madrid), centro de referencia de estas patologías, ha advertido de que "no sería raro que aparecieran más casos", si bien ha señalado que hay que seguir vigilando y que las cifras en Europa "siguen siendo muy bajas".
Una enfernedad de difícil diagnóstico
Castrodeza no ha querido facilitar más información sobre las dos personas fallecidas, ni siquiera su sexo, aunque ha aclarado que se estudian los hábitos alimenticios con el entorno familiar y ya en uno de los casos hay un consumo de vísceras.
La enfermedad, ha explicado, sólo puede ser confirmada tras el fallecimiento de la persona afectada y tiene muchas dificultades para su diagnóstico porque engloba diferentes variantes, desde alteraciones psiquiátricas como la pérdida de orientaciones o trastornos mentales, así como problemas de movimiento, incapacidad en el habla, etcétera.
En cuanto a la tardanza desde que se produjeron los casos hasta su conocimiento, el director general de Salud Pública ha asegurado que la Administración regional facilita toda la información al Instituto Carlos III de Salud, dependiente del Ministerio de Sanidad, que es el que decide cuándo hay un caso.