
Houtart fue así de crítico con los procesos de producción de esta energía renovable, puesta en duda por algunos sectores, y lo hizo horas antes de que diera comienzo la jornada sobre biocarburantes organizada por el Consejo Municipal de Cooperación. Se trataba de tener más datos sobre los biocombustibles y conocer sus ventajas y desventajas. Pero lo cierto es que en las exposiciones hubo más contras que pros. Porque a las críticas de Houtart se sumaron también las de Héctor Mondragón, sindicalista colombiano que habló de la situación concreta de la producción de biocombustibles en su país. Junto a ellos estuvo también en las jornadas Borja Arias, miembro del departamento de Tecnología Energética y Medioambiental del Instituto Nacional del Carbón, quien se centró en las cuestiones más técnicas del proceso de producción del bioetanol (a partir del maíz, caña de azúcar, remolacha o cereales como el trigo y la cebada) y el biodiésel (a partir de aceites vegetales).
Según explicaron Houtart y Mondragón, las grandes explotaciones de maíz y de caña de azúcar necesarias para la producción de los biocarburantes están originando el desplazamiento de miles de campesinos en los países de América Latina. Además, aseguraron, el uso masivo de fertilizantes y pesticidas, así como de maquinaria agrícola, aumentan las emisiones de CO2, precisamente lo que se pretende evitar con el uso de energías renovables. Houtart fue más allá y los calificó como «la mentira verde». A pesar de todo, aseguró que no se trata de «eliminar totalmente» su producción, sino «hacerlo en determinadas condiciones».
Por su parte, Mondragón habló del «agronegocio» de Colombia, donde el nivel de contaminación no ha descendido nada, al parecer, a pesar de que hace un año que la ley obliga a que la gasolina lleve un 10% de bioetanol.
En cuanto a la producción de esta energía en Asturias, el tercer teniente de alcalde, Jesús Montes Estrada, no quiso pronunciarse sobre las posibles ayudas municipales a estos proyectos, especialmente a los previstos en la ampliación de El Musel. «Eso significaría un posicionamiento de la junta de gobierno y del Gobierno regional, y habrá que estudiarlo».





