
-¿Cómo se inicia en la joyería?
-Al terminar los estudios en gemología, fui comprando maquinaria y herramientas y comencé a realizar mis diseños y a venderlos en ferias de artesanía. Poco a poco te vas haciendo más profesional y vas aprendiendo a base de errores. En este sentido, soy autodidacta.
-¿Qué destacaría de su trabajo?
-Es bonito diseñar las cosas que puedes hacer, el pensar para las mujeres, y que les puedan gustar las cosas que haces. Te las vienen a comprar porque a ellas les gustan y les favorecen.
-¿Cómo definiría sus diseños?
-Sencillos. Me gustan las cosas cómodas y que no molesten. En el futuro me gustaría dedicarme a pequeñas esculturas, que a veces hago, y dedicarme más a este tipo de trabajo, pero sin olvidar la joyería, que me ha dado siempre mucho sufrimiento pero muchas alegrías. Es un trabajo muy meticuloso y necesita muchas horas y concentración.
-¿Tiene contacto con otros profesionales del gremio?
-Claro, hoy en día es imprescindible. También pertenezco a asociaciones artesanas y a la organización del Mercado Ecológico, Artesano y de Comercio Justo de Gijón, que se celebra los segundos fines de semana de cada mes en la Plaza Mayor. Somos 38 artesa-
artesanos y 25 productores tradicionales y ecológicos.
-¿Es sólo un mercado ecológico?
-No. Aparte de la actividad meramente mercantil, hacemos actividades lúdicas, culturales, educativas, y la verdad que nos sentimos orgullosos de la labor que realizamos, intentando cada mes sorprender a los gijoneses y a los visitantes.
-¿Cómo son estas actividades?
-En el último mercado hicimos un monográfico sobre los bosques y árboles de Asturias. Repartimos árboles autóctonos que nos cedió la Consejería de Medio Ambiente.





