La creación de áreas residenciales deben permitir la construcción de viviendas que, bajo los diferentes sistemas de protección existentes, protección pública, protección autonómica, vivienda protegida concertada, o iniciativas promovidas en régimen de cooperativa, den respuesta a las necesidades de la población.
La creación de suelo industrial debería de ser otro de los objetivos municipales, si se quiere conseguir una mayor diversificación económica del municipio, con la implantación de nuevas empresas y la ampliación de algunas de las ya existentes. La creación de una zona de actividades logísticas en el entorno de Arcelor es, a mí entender, una medida que reforzará el crecimiento de tráficos marítimos en el puerto de El Musel y permitirá la creación de puestos de trabajo estables.
Todos estos proyectos, tienen que desarrollarse en nuevos suelos del municipio. Se van por tanto a modificar algunos entornos y necesariamente habrá que contar con los propietarios de esos suelos para que el desarrollo no sea a costa de ellos, pero también éstos deben ser conscientes de las limitaciones, por lo que no parecen lógicas algunas protestas, al menos en los términos que se plantean.
Justas compensaciones para los afectados, tendiendo como objetivo el interés público, parece la formula más acerta- da para que el progreso no se pare, pero dentro de un desarrollo sostenible.





