
Imagen de archivo de Arnaldo Otegi y Pernando Barrena.
Otras tres causas pendientes
La Audiencia Nacional mantiene abiertas otras tres causas contra el dirigente de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi que se suman a la condena a 15 de meses de prisión que cumple en la actualidad por el homenaje al etarra José Miguel Beñaran, 'Argala', y que el TC ha avalado al no admitir a trámite el recurso de amparo.
Otegi, que cumplirá esta condena el próximo mes de septiembre, se encuentra desde el 8 de junio de 2007 en prisión, cuando el TS confirmara la sentencia que la AN dictó en 2006 por un delito de enaltecimiento del terrorismo, al participar el 21 de diciembre de 2003 en el homenaje al citado etarra.
Otegi tiene, además, otras tres causas pendientes que llevan aparejadas penas que oscilan entre los 2 y los 15 años de prisión. La más grave de todas es el sumario contra los integrantes de las sucesivas mesas nacionales de Batasuna, que el juez Baltasar Garzón finalizó el pasado 1 de abril con el procesamiento de Otegi y otros 39 dirigentes de la formación.
AVT: Un estímulo contra ETA
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha valorado el rechazo del recurso de amparocomo "un estímulo" para seguir trabajando contra "el brazo social y político" de ETA. A juicio de la asociación, este tipo de decisiones "dejan claro cuál es el destino de quienes enaltecen el terrorismo de cualquier forma".
Sin embargo, muestra su "tristeza y desconcierto" por el amparo a la etarra Josefina Ernaga, condenada entre otras acciones por el atentado de Hipercor, en contra del criterio de la AN que le denegó la redención de penas al considerar que su solicitud estaba prescrita. La asociación cree que este caso "lleva a las víctimas a plantear la necesidad de una mayor unidad de criterio entre los diferentes tribunales" para asuntos de terrorismo.
El Tribunal Constitucional ha rechazado hoy admitir a trámite el recurso de amparo del ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi contra la sentencia del Tribunal Supremo que confirmó su condena a quince meses de prisión por su participación en un homenaje al etarra José Miguel Beñarain Ordeñana, Argala.
Así lo acuerda el Alto Tribunal en una providencia notificada hoy, en la que inadmite el recurso del dirigente abertzale, que alegó la vulneración del derecho a un juicio justo y con todas las garantías, a la tutela judicial efectiva y a la proposición y práctica de pruebas, así como del derecho a la participación política y a la libre expresión de ideas, entre otros.
En su resolución, el Constitucional justifica su decisión de no tramitar el recurso en el hecho de que la defensa de Otegi "no ha satisfecho de forma expresa la carga consistente en justificar la especial trascendencia constitucional" del mismo, "que es algo más y distinto a la mera afirmación -sobre cuya verosimilitud nada cabe decir- de que el propio derecho fundamental ha sido violado". "Esta omisión impide la admisión a trámite del recurso", añade la providencia.
Enaltecimiento del terrorismo
Otegi permanece en prisión por esta causa desde el 8 de junio del año pasado, cuando el Tribunal Supremo ordenó su detención tras confirmar la condena que la Audiencia Nacional le había impuesto por participar el 21 de diciembre de 2003 en un acto de homenaje a Argala celebrado en la localidad vizcaína de Arrigorriaga.
En su sentencia el Supremo consideró que el homenaje tributado al etarra "abarcaba su lucha terrorista" y recordó que Otegi intervino en el mismo "de manera importante dado que acudía como portavoz de un grupo parlamentario". Esa intervención constituyó, según los magistrados, un delito de enaltecimiento del terrorismo.
Cuando fue detenido, Otegi se encontraba en libertad bajo fianza de 50.000 euros en la causa en la que Garzón investiga la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de ésta a través de las 'herriko tabernas', sumario que el magistrado ha concluido recientemente y que será juzgado dentro de aproximadamente un año.
Además el ex portavoz de Batasuna cuenta con otra condena firme de un año de cárcel que el Tribunal Supremo le impuso en noviembre de 2005 por un delito de injurias al Rey, a quien en 2003 llamó "jefe de los torturadores", aunque el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco suspendió su ejecución.