Una veintena de bomberos se afanaban en las operaciones de rescate de los trabajadores, sepultados en el número 3 del paseo de La Constitución, en una zona de Águilas más conocida como El Peñón del Roncaor, en uno de los límites de la playa de La Colonia. El propietario de la vivienda tuvo que ser atendido por personal sanitario en el lugar de los hechos aquejado de una crisis de ansiedad.
La vivienda derruida es una casa en primera línea de playa y de aspecto normal en la fachada delantera, pero que en la parte de atrás tiene una cueva que da a un patio interior y que en tiempos fue un refugio de la guerra civil española. Los atrapados son dos trabajadores vecinos de Águilas: uno es de origen rumano y el otro francés.
Toneladas de tierra
Al parecer, los dos operarios provocaron el derrumbe cuando echaron abajo un muro que estaba al fondo de la vivienda, circunstancia que hizo que les cayera encima varias toneladas de tierra.
El director general de Protección Civil, Luis Gestoso, se desplazó nada más conocer el accidente laboral hasta Águilas, localidad costera situada a cien kilómetros de la ciudad de Murcia. Luis Gestoso desmintió que en los minutos siguientes al accidente se hubiera localizado el cadáver de un obrero, tal y como se difundió en un primer momento desde el Centro de Coordinación de Emergencias.
En un principio los Bomberos lograron acceder a la cámara en la que se encuentran los atrapados, pero tuvieron que abandonarla por motivos de seguridad ante el riesgo de derrumbe de la montaña. Los ingenieros estudiaron otra forma de acceder a la sala a través de una galería alternativa excavada en la montaña, «similar a la que se realiza en los rescates de mineros y espeleólogos». Las labores de rescate son tan difíciles que «cada movimiento que se realiza tiene que ir acompañado del apuntalamiento de la cueva ante el riesgo de que se derrumbe la montaña entera y mate a todos los bomberos y a toda la gente que está trabajando», dijo Gestoso.





