
El más concurrido fue el de El Bollo, con 346 gimnastas en los tapices y mucha, mucha gente en la grada. A nivel de clubes, había 33, tanto de Asturias como de Galicia, Cantabria Castilla León y uno de Francia, el Tarbes, un habitual de el torneo. También participaron, a nivel de exhibición, un centenar de gimnastas de los colegios en los que el Versalles ha conseguido implantar la Gimnasia Rítmica: Apolinar, Buen Consejo, La Carriona, El Vallín y el Campiello.
Al margen de la competición , el club aprovechó el torneo para hacer entrega de sus premios 'Vidas Ejemplares', con el que agradece el trabajo a nivel vecinal de los galardonados. Este año fueron Pilar Cartujo, incansable en la asociación de vecinos y en la parroquia; Violeta Tomé, vecina del barrio de 'toda la vida', e Ignacio Pozo, también conocido como 'Pozo el Carpintero', por su afición al arte de trabajar la madera.
El Torneo Villa de Avilés es más joven, diez años frente a los 18 que ya ha cumplido el de El Bollo. La participación alcanzó el centenar de gimnastas de 17 clubes, incluidos dos de Galicia y uno del país vasco.





