Además, está la ampliación del parking del paseo de Begoña, tal y como adelantó EL COMERCIO. Éste tendrá un mínimo de 200 plazas y estará situado bajo la calle de Covadonga.
A estas ubicaciones se suman otras tres. Dos de ellas estarán en Pumarín, en las plazas del Ingeniero Orueta y Ampurdán -para 250 vehículos- y, la segunda, en el parque Severo Ochoa -con 200 plazas-. Se da la circunstancia de que la remodelación de dicho parque era una de las prioridades del área de Medio Ambiente para este ejercicio. El último aparcamiento subterráneo estará ubicado en la plaza de Miguel Servet, en La Calzada, y contará con 150 plazas. Estos conforman el listado de los siete aparcamientos y las 1.450 plazas, aunque Martínez Argüelles insistió ayer que se trata de la estimación de las «capacidades mínimas».
Hasta aquí las ubicaciones aprobadas. Pero lo cierto es que podrían sumarse otros aparcamientos que «están en diversa fase de estudio». Entre ellos, uno en Cimadevilla, exactamente «en el entorno de Tabacalera». Martínez Argüelles explicó después que este equipamiento respondería a las necesidades actuales de los residentes del barrio alto, pero también a «las necesidades que creará la propia Tabacalera». Por eso, ese parking tendría plazas para residentes, pero también de rotación.
Están además en estudio los aparcamientos de las grandes vías incluidas en el plan de avenidas, precisamente ahora sometido a un estudio de viabilidad para saber si es posible construir bajo ellas galerías de servicio y aparcamientos subterráneos. Se trata de Pablo Iglesias, Ramón y Cajal y Castilla. No mencionó Manuel Llaneza, incluida en el plan de avenidas, seguramente porque en esa vía ya está previsto otro aparcamiento, el de la antigua Escuela de Peritos, al que también se refirió Argüelles, pero que depende del Principado y no del Ayuntamiento.
Por último está la propuesta del Muro, que no es nueva, sino que estaba ya incluida en el plan especial aprobado de forma definitiva en 2004, y que ya contemplaba un aparcamiento subterráneo que ocuparía la extensión entre la avenida de Castilla y el edificio del México Lindo, aproximadamente.
20 millones de euros
¿A quién estarían dirigidos los futuros parkings? A residentes, evidentemente, pero no sólo a ellos. De hecho, de los siete presentado ayer por Martínez Argüelles tan sólo dos estarían destinados exclusivamente a ellos: los de la plaza del Instituto y el pozo de tormentas. El situado bajo las plazas del Ingeniero Orueta y Ampurdán sería para residentes y abonados, lo mismo que el de la plaza de Miguel Servet, en La Calzada. Añadirían las plazas de rotación los de Severo Ochoa y la plaza del Tres de Abril, al igual que la ampliación del de Begoña, que mantendría el mismo esquema que ahora.
En total, el Ayuntamiento tiene previsto invertir 20 millones de euros en todos estos equipamientos que pretenden solventar los problemas existentes en la actualidad para encontrar un lugar donde dejar el coche. Todos ellos se encuentran en distintos puntos de la tramitación administrativa. El de las piscinas de El Llano y la plaza del Instituto saldrán a concurso «en las próximas semanas». El resto, dijo Argüelles, «están en los trámites de desafectación del suelo».
En cuanto al de Begoña, el concejal explicó que aún se está negociando con la actual concesionaria del parking, para una modificación y ampliación de la misma. Respecto a este proyecto, Argüelles aseguró que será necesario trasladar las palmeras de la zona, mientras «procuraremos respetar los árboles simbólicos que hay en este ámbito».






