«Ellos dicen que son libres», indicó sobre estos enfermos. No obstante, con la misma rotundidad se mostró en contra del internamiento en un psiquiátrico pero sí pidió que se haga un seguimiento del cumplimiento del tratamiento y la asistencia a las consultas.
Por su parte Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, destacó la referencia de la sentencia al «deficiente funcionamiento en el sistema del tratamiento de enfermos que no reconocen su enfermedad y se niegan a tomar medicación» y reclamó que se desarrollen «programas específicos» para la atención de estas personas y criticó «la falta de dotación de instalaciones intermedias» como residencias o alojamientos para estos enfermos, que en su opinión «ayudarían a minorar los riesgos que suponen». Aunque reconoció que tras el asesinato de Borja Solar se realizaron algunas mejoras en el sistema, «todavía hay insuficiencias».
El Principado no quiso hacer declaraciones sobre el contenido del auto.





