EL PROYECTO
Así, la constructora rebajó en la subasta el precio del plan, que en la licitación era de 2,8 millones de euros y finalmente será de 2,1 millones. Lo que no variará será el plazo de ejecución, que son seis meses y, además, sin demasiado margen de prórroga, ya que el equipo de gobierno desea tener la nueva cara de la avenida de Portugal en diciembre. Para facilitar que los plazos se cumplan, es más, para «garantizar» que así sea, explicó ayer Santiago Martínez Argüelles, el Ayuntamiento ha acordado con la empresa, tal y como anunció antes del concurso, que los trabajos se realizarán en un horario inusual: desde de las ocho de la mañana hasta las diez de la noche, en varios turnos.
La empresa tiene el encargo no sólo de renovar la imagen de la avenida, sino también el alumbrado y la red de distribución de agua. Contará la vía con una mediana arbolada, con más de 250 árboles y 1.200 rosales, y con un carril bici. Pero, además, pasará a tener cuatro carriles, en lugar de los dos actuales (a los que se suma una vía de servicio), y plazas de aparcamiento en ambas aceras (ahora, sólo en una de ellas, y en batería). Pero, sin duda, la actuación 'estrella' de este plan es la gran rotonda que se situará en el cruce de la avenida de Portugal con la calle del Puerto de Vegarada. De un diámetro de 70 metros, conectará la avenida con la 'Y' y habilitará, así, una nueva entrada a la ciudad, que llegará hasta el centro, y permitirá también acceder al Polígono o a Príncipe de Asturias. Una entrada que será imprescindible cuando Sanz Crespo sea cortada para comenzar la construcción de la futura estación provisional. Habrá otra rotonda, aunque más pequeña, en el cruce con Carlos Marx.
Negociación vecinal
No fue fácil convencer a los vecinos de la zona de las bondades del proyecto. Fue necesaria incluso una reunión entre los representantes vecinales y los municipales, en la que se alcanzó un acuerdo: la avenida de Portugal mantendrá los cuatro carriles mientras esté cortada la entrada a la ciudad por la autopista. Después, su situación será revisada de nuevo. Porque a los vecinos no les gustan los cuatro carriles, aunque finalmente los han aceptado, por tratarse de una situación «reversible».
Por otro lado, la junta de gobierno aprobó subvenciones para la rehabilitación de fachadas, por importe de 34.041 euros, y para la supresión de barreras arquitectónicas, por 168.559 euros. Además, se firmaron dos convenios. El primero, con ASATA, para su programa de serenos y para el fomento de la economía social. El Ayuntamiento aportará 253.440 euros. El segundo convenio, de 95.000 euros, es para la celebración del XI Salón del Libro Iberoamericano de Gijón.





