
El concejal de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, fue el encargado de responder desde Gijón al envite lanzado el día antes por el Gobierno local de Oviedo, que aprobó una moción en la que reivindica un tratamiento específico en el texto estatutario para la ciudad. El alcalde ovetense, Gabino de Lorenzo, justificó esta iniciativa en el «peligro» que, según su criterio, corre el reconocimiento de la capitalidad. No es el único motivo que esgrimió el dirigente popular. A su juicio, dejar constancia en el articulado del Estatuto de Autonomía «evitaría confrontaciones o debates localistas que no tienen ningún sentido, ni histórico ni político».
Ayer mismo, la portavoz del Gobierno asturiano, Ana Rosa Migoya, salía al paso de estas manifestaciones del regidor al afirmar que la condición de Oviedo «no ha estado, no está ni estará nunca en peligro». Palabras que fueron suscritas por Martínez Argüelles, que descarta que la capitalidad «esté en riesgo» y advierte a los populares de que esta iniciativa no puede servir como «cortina de humo» para ocultar los, en su opinión, «fracasos electorales recientes» del alcalde de Oviedo en las elecciones generales del 9-M, en las que encabezaba la lista del PP al Congreso de los Diputados por Asturias.
«Abordar la capitalidad en el Estatuto no es un problema real de los asturianos, vivan donde vivan», aseguró el concejal socialista, que acusó al regidor ovetense de montar un «sainete» y recuerda que ser la capital del Principado es por si mismo «una ventaja». Ante esta circunstancia el portavoz del Gobierno municipal de Gijón insiste en que no es «oportuno» ni «tolerante» exigir compensaciones, tal y como reclama el PP de Oviedo.
De Lorenzo fue claro al exponer las consecuencias que tendría un rechazo socialista a su propuesta: O se incluyen las condiciones especiales que representa la capitalidad en el Estatuto o el texto no será respaldado por el PP en el debate de la Junta General. No gustó esta amenaza en el seno de los socialistas gijoneses. Así lo explicitó Martínez Argüelles durante su comparecencia ante los medios de comunicación. En su opinión, el alcalde de Oviedo debe renunciar a un «chantaje» que considera «inapropiado e impropio». Asegura que este debate debe tratarse en el Parlamento, porque los ayuntamientos «no tienen competencia para entrar en la reforma. «Confiamos en que la Junta no ceda a los vetos o a cualquier otra estrategia del Ayuntamiento de Oviedo», aseguró antes de concluir que las «cuestiones nominales son propias de otro siglo, quizás del XIX pero no del XX».
Mientras, la dirección de los populares no quiere polémicas internas y respalda al alcalde de Oviedo tal y como admitió ayer el propio presidente popular, Ovidio Sánchez, que confía en que las fuerzas parlamentarias no encuentren «obstáculos» para que el texto estatutario, recoja la capitalidad de Oviedo.
«Cortina de humo»
El grupo parlamentario de Izquierda Unida-Bloque por Asturies-Los Verdes (IU-BA-LV) se unió ayer a los reproches de los socialistas por la iniciativa de Gabino de Lorenzo. Consideran que la propuesta forma parte de una «cortina de humo» para ocultar la «catastrófica» situación económica del Ayuntamiento que preside. El portavoz de la coalición, Jesús Iglesias, piensa que el regidor ovetense escenifica con la iniciativa una «huida hacia delante» para salir del «agujero» que representaron para él las elecciones.
«Los ciudadanos seguro que agradecerían que dedicase más tiempo a resolver los problemas de los ciudadanos que a enredar», aseguró Iglesias, al tiempo que pide al PP que clarifique si esta es una iniciativa de De Lorenzo o del PP de Asturias. Sostiene que estas discusiones deben darse en el seno de la ponencia estatutaria.





