«En un momento de crisis económica como el actual, no será el PP el que deje de invertir un euro en la región», alega su portavoz adjunto, Joaquín Aréstegui, que puntualiza que su partido «no pretende bloquear inversiones sino participar en las decisiones» respecto a qué proyectos corresponde financiar con cargo a este crédito. A su juicio, es difícilmente comprensible que el pacto social «se dedique, por ejemplo, a financiar conservatorios», de ahí que defienda la necesidad de contar con los populares a la hora de determinar dónde invertir los fondos previstos.
A partir de este argumento, Aréstegui dice que el PP maneja dos opciones. «O apoyar el crédito tal y como llega, si nos convencen las explicaciones del Gobierno», indica, «o presentar enmiendas y mejorarlo». Aunque no quiere ir más allá, de las palabras del portavoz popular se desprende que optará por la segunda opción, dado que asegura que el proyecto planteado por el Ejecutivo «tiene su punto de intromisión en la labor del Parlamento porque a veces parece un presupuesto alternativo».
«Plena disposición»
Izquierda Unida, por su parte, se resiste a desvelar aún sus cartas. Su portavoz parlamentario, Jesús Iglesias, se limita a afirmar que acudirán al debate con una «actitud positiva» y con «plena disposición a escuchar lo que se nos plantee». Iglesias no quiere ir más allá y prefiere aguardar a conocer los argumentos del Ejecutivo antes de pronunciarse con detalle.
El PSOE, mientras, espera que los partidos de la oposición actúen con «responsabilidad» y den su aval a un crédito que ya cuenta con el respaldo de empresarios y sindicatos. «Son un conjunto de medidas que no tienen financiación a consecuencia de la prórroga y que espero que no sean rechazadas», indica su portavoz en la Junta, Fernando Lastra, que recalca que la conveniencia de estos proyectos «no está en discusión».





