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Siero y Centro

SIERO Y CENTRO
Con las manos en el torno
Florentino Iglesias recupera desde hace once años en su taller piezas de cerámica del Rayu El artesano también trabaja otras técnicas como la combinación de hierro y loza
09.04.08 -

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Con las manos en el torno
ARTESANO. Flor Iglesias posa con una de las piezas del Rayu. / P. N.
Una llamada de teléfono lo hizo decidirse y desde hace once años, Florentino Iglesias se dedica a recuperar una tradición perdida.

Este artesano de la localidad de Balbona comenta que el Grupo Folclórico y de Investigación El Ventolín se puso en contacto con él en 1997 y le propuso comenzar a recuperar la cerámica del Rayu. «Como me dedico a este tipo de artesanía y me gusta les dije que sí y todavía no he parado», comenta Flor en el taller que tiene junto a su caja.

La cerámica del Rayu fue la primera que se desarrolló en Asturias y surgió en 1779 con intención de igualar en calidad a la cerámica fabricada en Talavera de la Reina y cubrir su mercado en la provincia.

Gracias al trabajo de la familia Cónsul, que estableció la fábrica de loza en Villar, en la parroquia de Vega de Poja, la cerámica se hizo famosa en todas partes. Cuando la fábrica se vio abocada al cierre, aparecieron diversos talleres que producen una cerámica esmaltada similar a la de la época con decoraciones vegetales en azul cobalto.

«Al principio, cuando apareció la cerámica el público era minoritario y del ámbito rural y después de varios siglos la situación no ha cambiado mucho», aseguró Flor, quien explicó que en la actualidad fabrica piezas por encargo. «La cerámica tradicional está de capa caída y es muy raro que la gente te lo pida. Esto funciona un poco por rachas y ahora no está de moda. Pero si lo hacen, lo más demandado son las vajillas», señaló Flor.

A pesar del pesimismo que el artesano demuestra con el sector, Flor también quiso matizar que recibe llamadas y pedidos de fuera de España. «En Oviedo y en Taramundi hay tiendas que venden nuestras piezas y me llegan peticiones de muchos sitios fuera de Asturias. La verdad es que hay más interés foráneo que aquí en la región. Sin ir más lejos el Ayuntamiento pasa del tema», comentó «un poco dolido». Entre sus clientes más asiduos Flor destaca los integrantes del Ventolín y familias relacionadas con la localidad de El Rayu. «También hay algunos de la Pola», añadió.

Cambio en la técnica

Pese a que ya han pasado más de trescientos años desde la aparición de esta cerámica, seña característica en la parroquia de Vega de Poja, las técnicas para su fabricación no han cambiado tanto.

Según explicó Flor los únicos matices se deben a que ya no se usan esmaltes con plomo y a que el barro lo compra elaborado. «Además lo pongo a cocer a 1.200 grados y antes se hacía sólo a 1.000», señaló el artesano.

Como todo profesional autodidacta y que trabaja en su propia casa, Flor asegura que los comienzos no fueron «nada fáciles».

«Se pierden muchas hornadas y con ellas ves que se te va también mucho dinero, pero se trata de salir adelante, son gajes del oficio», comentó.

Flor trabaja «todo lo que puede en su taller» y reconoce que no puede calcular cuánto tiempo tarda en elaborar una pieza. «Depende de muchos factores, pero por ejemplo en lo que más se tarda es en hacer un botijo, es mucho más complicado que cualquier otra cosa». Cuando comenzó a recuperar la cerámica del Rayu, Flor contó con la colaboración de varios coleccionistas que cedieron sus piezas para que el artesano las pudiese copiar. «Gorín, Abel Mañana y otros miembros del Ventolín me dejaron piezas para orientarme y yo también busqué por mi parte. Recorrí muchos museos y exposiciones para sacar fotografías y tener más ideas».

Características

La cerámica del Rayu reúne una serie de cualidades que la diferencian del resto. Las piezas de mejor factura son de un barro más blanquecino, el baño de estaño es más opaco y blanco, los trazos azules más finos y delicados y los motivos decorativos son de mayor complejidad. Por su parte, las piezas más bastas simplifican las decoraciones e incluso repiten los motivos de tres en tres. Además algunas piezas llegaron a llevar la decoración azul realizada a tampón.

Pese a que la cerámica del Rayu es una de sus pasiones Flor trabaja también con otras técnicas, como la denominada cerámica de autor que combina cerámica y hierro.

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