
Medina, en cualquier caso, aseguró que no existe riesgo alguno en el consumo actual de carne de vacuno. Las pruebas para la confirmación de este caso sospechoso tardarán todavía un mes, aunque el diagnóstico definitivo sólo puede conocerse después de los análisis de una autopsia. Fuentes de la Consellería de Sanidad confirmaron que se trata de un paciente ingresado en el Complejo Hospitalario de Lugo, que presenta síntomas de una enfermedad neurológica.
Por su parte, el subdirector general de Epidemiología, Xurxo Hervada, precisó que la enfermedad derivada de la encefalopatía espongiforme bovina, comúnmente conocida como 'mal de las vacas locas', sólo ha afectado mortalmente a tres personas en España, donde se detectan anualmente un centenar de casos de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en su variante humana.
En rueda de prensa, el director general de Salud Pública aseguró que, «en todos aquellos casos de degeneración neuronal no explicada, tenemos la obligación de descartar que sea un Creutzfeldt-Jakob por la variedad espongiforme bovina y, por lo tanto, se investiga», como se está haciendo con el caso de Lugo.
Añadió Ramón Medina que Galicia no rebajará las medidas de control mientras no desaparezca por completo la enfermedad de 'las vacas locas' y precisó que pueden aparecer más casos hasta el 2014, ya que esa enfermedad tiene un periodo de latencia de entre ocho y 12 años, aunque ahora «no hay posibilidades de infección». Desde 2001, todas las reses pasan rigurosos controles, por lo que «nuestra carne nunca fue tan segura como en este momento», concluyó Medina.
El director general recordó que todas las vacas de más de dos años son analizadas y que se sacrifican en un matadero de Chantada (Lugo) todas las sospechosas, cuya carne no se usa para consumo, tras realizar un diagnóstico precoz. El seguimiento de la enfermedad de las 'vacas locas' en Galicia tiene su centro de análisis en el Hospital de O Meixoeiro, en Vigo.
Controles alimentarios
En Asturias también se ha disparado la alarma, pero las autoridades se muestran «absolutamente tranquilas» porque como recuerda la directora general de Salud Pública, «en Asturias se vigilan específicamente las encefalopatías desde 1993, se estudian los casos y se exploran y nunca se dado la más mínima sospecha de que algún enfermo padeciera encefalopatía en su versión asociada al consumo de carne de vacuno». Amelia González destacó también que desde 2001 «se miran con lupa los alimentos y los controles son muy intensivos». Eso sí, no se puede descartar que surja algún caso en Asturias «dado que eso sería tener una seguridad sobre algo impredecible. Sólo puedo decir que a medida que pasa el tiempo vamos teniendo menos probabilidades»
Tras el revuelo causado por el fallecimiento de dos personas en León, la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria de la Consejería de Sanidad de Castilla y León también insistió ayer en que no existe ningún riesgo para la salud asociado al consumo de la carne de bovino.





