
-El mismo escenario, distintos actores. ¿Esta vez será la vencida?
-Yo confío en que sí. La otra vez había gente que no me conocía y los resultados fueron una sorpresa, pero esta vez parece que se están dando cuenta de que el cambio es necesario. Creo que esta vez será la vencida.
-¿Comparte la euforia de sus seguidores, que dan por segura su victoria en primera vuelta?
-Yo siempre tengo los pies en el suelo. Estoy trabajando para salir en primera vuelta, pero quiero ser prudente, me gusta la prudencia. La idea es ganar en primera vuelta, pero el día 15 lo decidirán.
-Para barajar esa posibilidad con cuatro candidatos tienen que tener un convencimiento arrollador.
-Es cierto que con cuatro candidatos siempre puede haber quien vote por amistad, pero hay muchos que votaron a Juan Vázquez, se han dado cuenta de que la mejor opción era la mía y ahora me van a votar. En eso estamos.
-¿Es el candidato de la bata, científicamente hablando?
-Sí, creo que soy investigador del trabajo. Ahora mismo acabo de dar una pequeña clase a pesar de la campaña y mi actuación en la Universidad es siempre dar clases e investigar, y soy trabajo, trabajo y trabajo. Si a eso se le llama bata, soy candidato de bata.
-En la presentación de su programa apenas se refirió a los otros candidatos y en cambio hizo una constante crítica al rector.
-Es que esa crítica todo el mundo la tiene que entender como compartida, porque los tres candidatos estuvieron en el equipo de Juan Vázquez. Me hace gracia que todos digan que la investigación va mal cuando pudieron hacer desde el equipo que fuera bien.
-¿Qué atractivo tiene un rectorado que va a estar plagado de conflictos internos por la aplicación del Espacio Europeo?
-Hace ocho años, cuando era vicerrector de Investigación, esto para mí era impensable. La investigación ha sido mi vida, pero llega una edad en la que no puedes aportar más que gestión. Los jóvenes tienen mejores ideas, vienen frescos del extranjero, de donde yo vine ya hace treinta y tantos años, y ahora puedo cubrir la última etapa de mi vida académica aplicando mis conocimientos a la gestión total de la Universidad.
-Sería la guinda académica.
-Bueno, a mí no me importa tanto el puesto como que sepa corresponder a la confianza de la gente, porque si hago las cosas mal no será la guinda. Es una carrera universitaria en la que nunca pensé, esta no era mi aspiración, pero si opto a ella es porque estoy convencido de que lo puedo hacer.
-¿Se siente sobrado? Todos le consideran el candidato seguro. Al menos, a segunda vuelta.
-No estoy sobrado y nunca he ido de sobrado en la vida. Siempre he dicho que para conseguir las cosas hay que trabajar y trabajar. En los equipos siempre hay un Don Optimus y un Don Pesimus, pero yo lo que soy es realista. Yo tengo esperanzas de salir, pero la comunidad universitaria es compleja.
-¿Teme sufrir el efecto Juan Vázquez? Quiero decir que pueda surgir la sorpresa con otro candidato a unos pocos votos.
-Nunca hay que despreciar esa posibilidad, porque eso ya ha pasado en varias elecciones a rector. Por eso digo que quiero ser realista, trabajando voto a voto.





