Quirós, dirigente de SUATEA, compareció ayer escoltada por representantes de CC OO, UGT, CSI-CSIF y ANPE. Todos alertaron contra una medida que, en su opinión, «intenta vaciar la Consejería de Educación de contenido» para dejar en manos de Administracones Públicas «el control de los funcionarios». Además, argumentan, los docentes forman un cuerpo nacional cuya unidad queda amenazada por la reforma. En el resto de las comunidades autónomas, las políticas del personal educativo siguen en manos de la consejería del ramo. Los sindicatos anunciaron el inicio de una ronda de contactos con los partidos políticos representados en el Parlamento regional y el inicio de una escalada protestas. En un primer momento, sólo se implicarán en ellas los delegados sindicales, pero si el Gobierno no reconsidera su propósito, los trabajadores se muestran dispuestos a convocar una huelga en las aulas, como ya han hecho sus compañeros de Madrid.
Errores y retrasos
La suerte de los 6.000 opositores que optarán a 187 plazas en los próximos meses es otro motivo de preocupación. El BOPA publicó ayer una extensa corrección de errores cometidos en las primeras fases de la convocatoria, que marcha retrasado sobre el calendario previsto. «Es una locura que gestione el proceso quien lo desconoce», manifestaron todos los dirigentes sindicales.





