El mercado ha cambiado en los últimos meses. Los clientes se toman más tiempo para decidir, muchos en la creencia de que los precios bajarán al disminuir la demanda. «No van a bajar porque en la obra nueva los precios están aquilatados», advierte Mateos. En la usada cabe algún descenso porque los expertos aseguran que los precios están inflados. «Si los propietarios pusieran los pisos en su justo precio venderían antes, pero la gente quiere sacar mucho y ponen precios muy por encima de su valor», opina Isabel Argüelles, de la agencia Domingo. También Patricia Vic, de la agencia Arias, alude a la misma cuestión: «En algún momento, los precios de las usadas llegaron a ser casi el de las nuevas, y eso no puede ser».
Las inmobiliarias precisan ahora de entre tres y seis meses para desprenderse de una vivienda de segunda mano, señala César Mateos, aunque David Allen, de AllendeGlobe, alarga el plazo hasta los ocho meses, cuando hace un par de años los pisos usados encontraban propietario en dos o tres meses. «Pero todo depende del precio que se ponga, y en estos momentos hay buenas oportunidades para comprar vivienda de segunda mano», señala Allen. Lo que no hay son «chollos, pisos de 30 millones y por los que se pidan 20», apunta Argüelles.
En Arias perciben una mayor demanda de alquileres, a pesar de que los arrendamientos han subido. «Por menos de 500 ó 600 euros es difícil encontrar un buen piso, y por algo más tienes para la hipoteca», sostiene Patricia Vic, de la inmobiliaria avilesina, quien alude al «miedo de la gente a la situación económica» como principal razón para que las ventas se ralenticen.
La demanda no ha disminuido «de forma alarmante», valora David Allen, que preside en el Principado la Asociación Empresarial Gestión Inmobiliaria (AEGI). En su opinión, en el primer semestre de este año cerrarán más locales de intermediación inmobiliaria -180 oficinas lo hicieron en 2007-, pero en unos meses la situación cambiará. «En seis meses habrá cambio de ciclo hacia una tendencia positiva», asegura. Isabel Argüelles es también optimista; de hecho, la agencia Domingo tiene previsto abrir en breve una nueva oficina, que se unirá a las tres ya en funcionamiento en Gijón.





