Así, junto a Álvarez aparecen los responsables de los restaurantes Ciudadela, que se hace cargo de la tesorería, de El Jamonar, La Posada de Somió, Casa del parque y La Galerna, así como de las sidrerías Casa Justo, Los Campinos y El Llagarón, como vocales. A ellos se suma, en el puesto de censora de cuentas, la propietaria de la vinatería El Monje.
Los locales de ocio ocupan como tal cuatro puestos de vocales (Colonial, Bulevar, Bodeguita y Náutico), a los que se suma, en otra vocalía, el gerente de la discoteca Dragón. Es decir, los mismos que la hotelería, a pesar de que a ésta se le presumía un lugar preponderante, tras haber absorbido Álvarez la candidatura que encabezaba Alberto Lázaro, propietario del hotel Asturias, al que ha otorgado el anunciado puesto de vicepresidente. Junto a él aparecen los responsables de los hoteles León, Piedra, El Catalín y el Parador Molino Viejo.





