
La empresa promotora del proyecto de El Molinón ha solicitado al Ayuntamiento una licencia de obras menores para acometer dos tipos de actuaciones. Por una parte, el acondicionamiento de sus oficinas provisionales en el propio campo municipal, que compartirá con la constructora Cisa. Éstas se ubicarán los próximos cinco meses en la zona de entrada a cocheras de la grada Norte, donde estuvo el taller municipal de músicos hasta fechas recientes.
Además del montaje de las oficinas, La Ruta de El Molinón ha empezado a hacer calicatas, una especie de pozos o zanjas de poca profundidad que permiten la inspección directa de los elementos estructurales del estadio. De este cometido se ocupa la constructora madrileña Cisa, perteneciente al Grupo Prasa, que ha iniciado el reconocimiento de las zapatas de un pilar de la grada Este situado entre las puertas 7 y 8.
Según explicaron a EL COMERCIO responsables de esta empresa, «se trata de ver si lo que figura en los planos concuerda con la realidad». La zona donde se ha hecho esa primera calicata está acotada con un vallado especial que lleva el precinto de la constructora que acometerá la remodelación de El Molinón. Remodelación que, tal y como adelantó EL COMERCIO, comenzará, tras la concesión de la pertinente licencia municipal, por los bajos de la Tribunona, en las dependencias del Sporting.
El concejal de Coordinación Administrativa y Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, reconoció ayer que el Ayuntamiento ha dado permiso a La Ruta de El Molinón para instalar las oficinas y hacer las calicatas, aunque todavía no se ha recibido el proyecto de ejecución de obra. El edil recordó que este proyecto deberá ser debidamente evaluado por los técnicos municipales e insistió en su pronóstico de que las obras de mayor calado del estadio «darán comienzo antes de que concluya la Liga en Segunda División», para la que sólo restan diez partidos.
Tribunona
Sea como fuere, para que el plan de obras de La Ruta de El Molinón pueda ponerse en marcha, con los derribos en los bajos de la Tribunona como punto de partida, resulta imprescindible que las federaciones deportivas desalojen sus actuales locales en el campo.
La empresa tiene prevista la demolición de los vestuarios de los jugadores en el mes de mayo, cuando queden sólo tres o cuatro partidos del Sporting como local para acabar la actual Liga. Para estos encuentros se habilitarán unos vestuarios prefabricados que primero se colocarán en el garaje y, luego, en los locales que utilizará en su día Alimerka, en la esquina de la Tribunona con la grada Sur, de tal forma que los partidos de El Molinón se puedan desarrollar con algunas molestias, pero con total normalidad.
La intervención en las gradas aún tardará entre ocho o nueve meses. Habrá que esperar hasta el próximo campeonato liguero, cuando se abordará el previsto recrecido de la grada Norte, que requerirá un micropilotaje especial.





