
Alrededor de medio centenar de placas, en reconocimiento a los títulos y medallas conseguidos a lo largo de la temporada, fueron repartidas entre los jinetes, destacando la juventud de la mayoría de ellos. Dato éste que dispara el optimismo de los dirigentes sobre la situación de este deporte en el que además de los concursos de saltos ya sobresalen las modalidades de doma y raid.
Acompañando a Saavedra en las labores de anfitrión estuvo José Avelino Sánchez, alcalde de Llanera, y, con ellos, Misael Fernández Porrón, director General de Deportes; Juan Bautista Martínez Raposo, jefe de la comandancia de la Guardía Civil de Gijón; Alfonso Pereira, edil ovetense y Paz Pendás, directora de Deportes de dicho Ayuntamiento; Avelino Rodríguez Miravalles, coordinador de la Fundación Deportiva Municipal de Gijón y vicepresidente federativo; Mario Efrén García, concejal del Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio y Gonzalo Rosaenz, presidente de la Federación Cántabra de Hípica.
No faltaron representantes de los clubes asturianos, caso del Chas con su presidente Andrés Domingo; el de El Asturcón, Dimas Noval; y Sonia Artime, directora deportiva de El Forcón. Además de contar con la presencia de Esther Fernández, de la Yeguada Hispania; Pablo Ramos, anterior responsable de la federación; y patrocinadores como Bienvenido Sánchez, director de Asturiana de Asfaltos.
Y entre el paso, el trote y el galope anda la hostelería local huyendo de la anunciada crisis. Para el Blow Up, que cumplió, redondeando, sus 1.500 noches de funcionamiento, no hay problema pues su clientela se cuenta por millares. Su propietario, José Martínez, dejó su puesto al mando de los platos y celebró este feliz aniversario. Y con el deseo de ir por igual camino acaban de ser inaugurados el restaurante La Más Barata -cuya gerencia corre a cargo de Leticia Pérez y el grupo Santurio-, y la vinatería El Guiño Tinto, que regentan Montse Cadavieco y María Álvarez.





