De ilusiones vive el tonto de Llantones (y de cualquier lugar de la geografía mundial, claro; pero es que nuestro hombre es natural de la mentada parroquia gijonesa). Así que mejor no contradecirlo, y sí continuar con la transcripción de su diccionario a cambio de cantidades irrisorias de dinero:
Asexorar: dar consejo o dictamen de tipo sexual. Por ejemplo: recomendar a lo políticos que no nos jodan tanto.
Corrupto: aquel promotor inmobiliario había alcanzado tales cotas de corrupción, que fue distinguido con las ganzúas de la ciudad.
Horroris causa: título que las universidades deberian conceder a los personajes más nefastos. Hay que reconocer la enorme dificultad a la que se enfrentarían los miembros del jurado para seleccionar a los peores.
Lumvago: dolor reumático en los lomos padecido por alguien que no da golpe.
Préstame: dícese del préstamo prestosu por su bajo interés.
Sinónimo: utopía.
Antónimo: hipoteca.
Votarate: persona que lo mismo le da votar a la derecha, a la izquierda o al centro, que emitir un voto en blanco o nulo.





