Mi amiga no ha firmado esta perla de carrera profesional que el Principado, alegalmente, pretende endosarnos, convencida de que no es más que un contrato en blanco que encuentra completamente inaceptable. Sin embargo, accedió a este viaje porque de otra forma no se realizaba, al no haber profesorado suficiente en su centro. Mi amiga es perfectamente consciente de que no tenía por qué haberlo hecho, ya que ella está cobrando menos que otros y, sin embargo, implicándose más. La situación creada entre el personal docente asturiano por este absurdo experimento de 'carrera profesional' vacía de contenido (forzosamente vacía pues no tiene sustento legal) es de división dentro de los claustros. Muchos se preguntan si, ya que hay dos modelos de remuneración por el trabajo, debe haber dos grados de implicación en el mismo. Eso es justamente lo que interesa a la Consejería de Administraciones Públicas, crear división entre los trabajadores.
Mi amiga, pese a todo, insistió en que estaba satisfecha, porque los alumnos y alumnas quedaron más que contentos, teniendo en cuenta que muchos de ellos nunca habían salido de Asturias y que las experiencias vividas fueron muy positivas.
Cuando mi amiga regresó a su casa fue a saludar a una vecina.
-¿Hombre, ya estás de vuelta! ¿Qué tal esas vacaciones?





