
La concejala del área, María Jesús Rodríguez, presentó ayer esta iniciativa en colaboración con Ignacio Cuesta Areces, en representación del Colegio de Abogados. Agrupa dos objetivos. Por un lado, fomentar la proyección social del abogado y «que lo vean no sólo como una persona que resuelve problemas, sino como un asesor». Por otro, ampliar nuevos campos de actuación para los letrados y aclarar las dudas sobre cómo constituir y dar de baja una asociación, y el modo de funcionamiento.
Ni el Ayuntamiento ni el Colegio de Abogados descartan prorrogar el convenio, que terminará en diciembre y tiene un coste de 2.220 euros, financiado por el primero.





