La Depuralina está constituida por una mezcla de semillas, plantas, frutas y otros componentes biológicos destinados, según la publicidad de este producto, al adelgazamiento y a la mejora del tránsito intestinal, además de otros aparentes beneficios.
La AESAN inició las indagaciones acerca de este producto a raíz de que las autoridades portuguesas comunicaran el 2 de abril a través de la Red de Alerta Europea para Alimentos (RASFF) la sospecha de que Depuralina podría haber producido efectos adversos (anafilaxis y hepatoxicidad) en tres consumidores de su país.
Ni la AESAN ni el Centro Nacional de Epidemiología tienen constancia hasta el momento de que existan afectados en España.
A raíz de la comunicación de la Agencia, difundida a través de la Red de Alerta Alimentaria, las autoridades económicas competentes iniciaron la localización e inmovilización cautelar de los lotes señalados como sospechosos por las autoridades portuguesas.
Actividad en Asturias
Además, según un comunicado difundido por el Ministerio de Sanidad y Consumo, se ha comprobado que la empresa Cátaro Nopal, que comercializa este producto, se encuentra en situación irregular, toda vez que no figura inscrita en el Registro General Sanitario de Alimentos (RGSA), por lo que su actividad es ilegal. También presentan irregularidades las empresas colaboradoras de Cátaro Nopal: Ecología, Nutrición y Salud, S.L., y ANUR, S.L., ya que no concuerdan sus datos registrales con las actividades que desarrollan.
Estos hechos han sido confirmados por las comunidades autónomas en las que, hasta el momento, consta que dichas empresas están desarrollando su actividad, entre las que se encuentra Asturias. Con nuestra comunidad están el País Vasco, Castilla-La Mancha, y Castilla y León.
La situación irregular de la empresa afecta al nivel de confianza que cabe depositar en los productos que elabora y comercializa. Por ello, más allá de la inmovilización cautelar inicial restringida a dos lotes, las diferentes autonomías, de acuerdo con la Agencia de Seguridad y según los establecido en el Reglamento (UE) 882/2004 y en la legislación española, y en aplicación del principio de precaución, han extendido la inmovilización al resto de productos de esta empresa.
Mientras tanto, se mantiene contacto permanente con las autoridades portuguesas, a las que se ha solicitado que informen a España de los resultados de sus investigaciones epidemiológicas y toxicológicas.
Respuesta de la firma
Por su parte, Cátaro Nopal, empresa comercializadora de Depuralina, tildó como «desproporcionada e irregular» la medida adoptada por las autoridades sanitarias de suspender la venta de dicho producto en los más de 28.000 puntos de venta existentes en España. Tras aclarar que no tiene componentes químicos y que todos ellos son naturales, la empresa indicó a través de un comunicado que se trata de un producto «totalmente inocuo para el organismo». Además, subrayó que no tiene «ningún tipo de efecto secundario o adverso» y que «cuenta con los registros sanitarios pertinentes para su fabricación y comercialización en tiendas especializadas en dietética».





