Parecen existir algunos predictores del problema como son:
-Haber sido testigo de violencia conyugal en la familia de origen.
-El abuso de alcohol o drogas.
-Factores culturales o étnicos donde se fomenta la idea de que la violencia puede dar el control de la situación en el hogar.
-El aislamiento social.
-Problemática socioeconómica crónica.
-Los estudios realizados hasta la fecha no nos dan pruebas contundentes de que las personas agresoras tengan más psicopatología que la población general.
Algunos estudiosos comunican un perfil del hombre violento en el hogar, con las características siguientes: celoso en exceso, impulsivo, posesivo, cambios bruscos de humor, irritable ante mínimos contratiempos, baja autoestima y tendencia a culpar a otros de sus problemas. Estos mismos estudiosos creen ver rasgos similares en el perfil de las víctimas si bien predomina la pobre valoración personal, sentimientos de culpa, miedos y vergüenza.
Parece necesario conseguir espacios y condiciones para que las víctimas de violencia doméstica puedan recuperar la capacidad de expresarse y aprender a cambiar su realidad.
Eva Amada Povedano Suárez es psiquiatra en el Hospital San Agustín.





