
Y es que el municipio de Laviana es un enclave natural del río. Así su capital La Pola está construida en su totalidad en lo que se denomina «zona torrencial», por lo que no se recomienda autorizar más edificaciones «en las zonas próximas al río, si bien es posible aprovecharlas como zonas de ocio», puntualizó Marquínez. Todas estas medidas se han recogido en el primer protocolo de la Cuenca Norte que han firmado CHN y el Ayuntamiento de Laviana. Se trata de un convenio de colaboración entre ambos organismos para la protección del medio fluvial y la prevención del riesgo de inundaciones en el concejo lavianés. El convenio compromete a ambas instituciones a proteger el río y a defender la población frente a los daños por inundaciones.
Para ello se limitará el desarrollo de la edificación en los corredores y las áreas torrenciales (entre las que se encuentran los terrenos de La Pola Sur), un aspecto que se recogerá en el planeamiento urbanístico del concejo. Y además se establecerá un programa de conservación y mejora del dominio público hidráulico. Si bien Marquínez recordó que «la limpieza de río y su márgenes es menos eficiente en caso de inundación de lo que se cree». Y es que el crecimiento desmesurado del río «es un fenómeno natural que se repite de forma cíclica cada tres o cuatro años», puntualizó el presidente de CHN. Por lo que aseveró que «no podremos terminar con las inundaciones, pero sí aprender a vivir con ellas».
Con el fin de que se cumplan estos compromisos, ambos organismos han acordado crear de forma inmediata un comité bilateral de seguimiento cuya finalidad es velar por el desarrollo del protocolo firmado. Así se mantendrán, al menos, reuniones con carácter trimestral para analizar el nivel de cumplimiento y las necesidades futuras.
CHN tiene la intención de firmar con otros Ayuntamientos de la Cuenca Hidráulica del Norte convenios de colaboración basados en el de Laviana ya que este tipo de acuerdos sirven además para «proteger a los núcleos de población que se asientan cerca de las márgenes de los ríos», explicó Marquínez. Se trata de promover la conservación del ámbito fluvial y el buen estado de las masas de agua, así como mejorar la seguridad frente a los daños.





