
Respecto a la inflación, el propio presidente del BCE, el francés Jean Claude Trichet, admitió su «preocupación» por la «excesiva volatilidad» en los mercados de divisas, con «movimientos excesivos» en los tipos de cambio euro-dólar, precisamente en el día que la moneda comunitaria alcanzaba un nuevo máximo histórico, al llegar a cambiarse por 1,5912 billetes 'verdes'. Tampoco la escalada alcista del petróleo ayuda a suavizar las cosas, y en este sentido el barril de crudo de tipo Brent, referente en Europa, también se anotó un nuevo récord con 109,98 dólares.
«Atravesamos un periodo prolongado de tasa de inflación temporalmente elevada, más de lo esperado», declaró Trichet en la conferencia de prensa posterior a la reunión del consejo, donde avisó que los riesgos de que las tarifas del mercado se disparen aún más a medio plazo son especialmente acusados en la energía y los alimentos. De hecho, tras alcanzar en marzo un máximo histórico en su tasa interanual (3,5%), no cree que los precios se moderen hasta finales de año (en este sentido, el propio BCE prevé que en 2009 se muevan en una horquilla entre el 2,7% y el 1,5%).
Riesgos salariales
La situación actual, explicó el presidente del instituto europeo, es que «los Gobiernos son responsables de unos precios y las compañías de otros», lo que dificulta cualquier medida de control. Por eso, Trichet se mostró reservado en sus pronósticos, y sólo afirmó que «en el horizonte de los próximos 18 meses lograremos estabilizar la inflación» en torno al objetivo comunitario del 2%. Asimismo, insistió en los riesgos derivados de vincular precios y salarios, de cara a la negociaciones ya entabladas por sindicatos y empresas -a cuya «responsabilidad» apeló para evitar efectos de segunda ronda-, y cuyo desarrollo sigue el BCE con «especial atención».
Y es que, según señaló Trichet, «no hay tiempo para la complacencia», entre otras cosas porque las turbulencias del sector financiero, lejos de amainar y ser sólo un problema de unos meses, se van a prolongar «a largo plazo», de modo que sus efectos podrían ser «más amplios» de los previstos.





