
Desde el consorcio de empresas se desmintió la existencia de problemas entre algunos de sus socios, justificando los retrasos en los proyectos a meros trámites administrativos. Sin embargo, las últimas informaciones que confirman la existencia de problemas en el seno del consorcio de empresas parecen haber contribuido al aplazamiento de la visita del consejero.
No hay paralización
Entretanto, ayer, la Unión Temporal de Empresas (UTE) que gestionará el centro vacacional precisó a través de un comunicado que no existe ninguna paralización en la ejecución del proyecto. En el mismo también se señala que una vez que se llevó a cabo la adjudicación del contrato se creó una mesa de trabajo integrada por técnicos de la consejería y representantes de las empresas adjudicatarias. El objetivo de la mesa será fijar un calendario conforme al cual se materializará el proyecto resolviendo las diversas cuestiones técnicas y jurídicas inherentes a la iniciativa. El consorcio integrado por las empresas Contratas Iglesias S. A., Diseños Inmobiliarios Urbanita S. L., Urogallo Langreo S. A., Urogallo Entrego, S. A., Toribión Gestión de Ocio S. L. y la persona física Manuel Ángel Menéndez Martínez, señala que en fechas próximas se llevará a cabo la constitución de la sociedad a través de la cuál se articulará la explotación del proyecto.
Por último, en la nota informativa se hace hincapié en la no existencia de situación una insolvente por parte de una de las firmas o personas que integrarán la futura sociedad. Una salvedad con la que el consorcio de empresas quieren salir al paso de algunas criticas que apuntan sobre la causa de una posible paralización del proyecto. Por esta razón, en el mismo comunicado se explica que el estado patrimonial de la promotora de diseños inmobiliarios «no ha tenido incidencia alguna en la normal ejecución del contrato administrativo. La UTE concluye haciendo votos por el proyecto y de materializar una inversión superior a los 83 millones.





