
Con ese escenario a la espalda, Berlusconi, un tanto afónico tras los diversos mítines e intervenciones televisivas, pidió el voto para su partido en las elecciones que se celebran el próximo domingo y lunes con las encuestas a su favor. El magnate de la televisión dedicó la mayor parte de su discurso a su rival, de quien dijo que ayer en un programa de televisión había mentido «hasta en 43 ocasiones» y del que recordó reiteradamente su pasado comunistas.
De hecho, Berlusconi que dijo que el Partido Demócrata, formación de centroizquierda que dirige Veltroni, es el antiguo Partido Comunista de Italia (PCI) «bajo otro nombre». Después acusó al anterior Gobierno de centroizquierda, que presidió Romano Prodi, de haber permitido la entrada de emigrantes ilegales y de «haber ensuciado la imagen de Italia».
Zapatero
Se refería así a la crisis de las basuras en Nápoles, que dura desde hace catorce años, incluidos los cinco años en que él estuvo como primer ministro. Berlusconi, que al entrar en el mitin interrumpió el discurso de su principal socio, el líder de la derechista Alianza Nacional, Gian Franco Fini, bromeó también acerca de sí mismo cuando al cerrar el mitin dijo haber olvidado una cosa y afirmó: «soy viejo y estoy chocheando».
Además, se rio de su propia figura al reconocer que en la talla militar midió 171 centímetros, pero que ahora (a sus 71 años) lleva «tacones», aunque le restó importancia al preguntar «¿y quién no los lleva?».
Pos su parte, el presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, afirmó que el principal candidato a primer ministro de Italia por el centro-izquierda, Walter Veltroni, es el «líder moderno y europeísta» que necesita Italia.
En un mensaje de apoyo a Veltroni, que su formación política, el Partido Democrático (PD) colgó en la página web de su televisión electoral, Zapatero remarcó su «confianza» en la capacidad del candidato para liderar este «tiempo de cambio y de reformas».





