
El grupo estaba constituido por trabajadores de 35 pymes vinculadas al gremio de la construcción que han salido en defensa de las sociedades a las que pertenecen. Empresas de fontanería, albañilería, yesistas, instalaciones eléctricas, carpintería o proveedores de material subcontratadas por una constructora que el pasado 17 de marzo, por falta de liquidez, solicitó el concurso voluntario de acreedores o lo que es lo mismo, la suspensión de pagos. Este grupo de pequeñas empresas quieren que la filial de Seop, la promotora Seif Residencial, se haga cargo de la deuda. Ambas forman parte del grupo Silver Eagle con raíces en Cantabria. «Hacen quebrar a la constructora, pero la promotora sigue funcionando, así que la venta de esos pisos siempre va para la misma persona, la que nos tiene que pagar a nosotros», respondió Bernardo.
Seif y Seop han construido 119 pisos en Los Porqueros. La primera y la segunda fase se han vendido y entregado, pero aún falta por rematar la tercera, los 23 últimos pisos. Según algunos trabajadores, en la obra todavía queda trabajo para tres o cuatro meses. «Deben completarse aún pequeños detalles de interior y la urbanización exterior del edificio y Seif pretende contratar a otras pequeñas empresas para que ejecuten esos trabajos», explicó el portavoz. Por ese motivo ayer iniciaron una ronda de protestas con las que pretenden evitar la entrada de ninguna otra empresa a la obra. «Lo sentimos por aquellos que estén esperando por la entrega de los pisos, pero mientras no se arregle nuestra situación ahí no se pone ni un ladrillo más», añadió Alfredo Bernardo.
Incendio
Durante su protesta se quemaron neumáticos y palés. También intentaron incendiar un cuadro eléctrico, pero tras un pequeño forcejeo, el vigilante de la obra se lo impidió. Este último contó con la ayuda de dos agentes de la Policía Local, «que acabaron empapados de gasolina por proteger al guarda», aseguró Raúl Minordo, concejal de seguridad del Ayuntamiento de Ribadesella. Al lugar también se desplazaron efectivos de la Guardia Civil y una unidad de Bomberos, aunque no se vieron obligados a intervenir en ningún momento.
Los piquetes se mantendrán vigentes hasta que se resuelva el futuro de las quinientas familias, que según dicen, forman parte de esas pymes. «Hasta que se sienten a negociar con nosotros para darnos una solución, no el pésame», añaden. También se encuentran en situación delicada los únicos seis trabajadores que dependen directamente de Seop Obras y Proyectos. La empresa ha presentado un expediente de regulación de empleo sobre el 40% de su plantilla y la mayor parte de sus seis trabajadores en Ribadesella ya han recibido la carta de despido, que se hará efectiva el próximo 18 de abril. Entre tanto, la promotora Seif Residencial también ha cerrado la oficina de ventas.





