
REPARTO DE DELEGADOS
Fernández Pardo reiteró una vez más que Gijón no va a participar en esa estructura paralela con la aportación de un representante propio y pidió por activa y pasiva que se reactiven los órganos «legítimos» del partido para preparar los congresos y recuperar la coordinación regional. La estrategia de la presidenta gijonesa se vio respaldada por otros representantes gijoneses en el comité ejecutivo -Luis Crego, Ana Barrientos y Francisco Rodríguez Cubiella- y mereció también numerosas intervenciones de apoyo, entre ellas las Reinerio Álvarez Saavedra, actual secretario general, que expresó su reserva hacia unos órganos paralelos en los que él, como tal, no ha sido incluido.
En defensa de la nueva organización intervino el propio presidente regional. Ovidio Sánchez apeló a la renovación abordada en el ámbito nacional por Mariano Rajoy como argumento para iniciar un proceso paralelo en Asturias, si bien suavizó el alcance de los nuevos órganos de coordinación al relacionarlos más directamente con la organización de los congresos nacional y regional que con los cambios internos que puedan producirse en este último. Esta postura fue interpretada por alguno de los asistentes como una forma de reconocimiento de que «las cosas se le habrían ido de las manos» a medida que su nuevo equipo va avanzando en sus tareas.
También salió en defensa de la nueva estructura el portavoz parlamentario en la Junta General, Joaquín Aréstegui, quien justificó la necesidad de cambios en las tres derrotas electorales cosechadas. «Las cosas no se arreglan con la misma línea de siempre», vino a decir uno de los hombres de confianza del presidente.
Presencia 'inflada'
Otra de las personas que forman parte del nuevo 'triunvirato' organizativo, Agustín Iglesias Caunedo, hombre de confianza de Gabino de Lorenzo y portavoz de la Junta Local de Oviedo, también intervino para recordar a Pilar Fernández Pardo que la junta gijonesa está representada «de forma sobredimensionada» en el comité ejecutivo precisamente gracias a la voluntad de unidad y entendimiento manifestada por Oviedo en el último congreso regional. Entonces, se 'abrieron huecos' para dar a la organización de Fernández Pardo más puestos y más relevantes de lo que podrían haberle correspondido con el simple criterio numérico.
Con respecto a los que criticaron a la actual dirección por crear esos 'órganos papalelos', Caunedo lanzó un aviso para navegantes al cerrar el turno de intervenciones con una acusación muy directa: durante la última campaña para las elecciones generales hubo personas del partido -algunos presentes ayer- que aprovecharon su presencia pública para configurar a espaldas de la dirección una candidatura alternativa a la de los actuales presidente y secretario general.
En esa línea. aprovechó la reunión de ayer para expresar públicamente el apoyo de la Junta Local de Oviedo -la misma que preside De Lorenzo- al actual presidente y su equipo, al margen de cualquier plataforma o alternativa. Otras fuentes se encargaron de matizar que ese apoyo es al actual presidente, evitando comprometer un apoyo explícito para el congreso del próximo otoño.
En defensa de Ovidio Sánchez intervino también el flamante coordinador de los parlamentarios asturianos en Madrid, Isidro Fernández Rozada, defensa que no impidió que manifestara «en el lugar en que debe hacerse», en los órganos internos del partido, sus discrepancias con aspectos concretos de la pasada campaña electoral y su desarrollo, en una clara alusión al personalismo de De Lorenzo, aunque no le citó en ningún momento.con las exigencias del alcalde de Oviedo.
Pardo abrió el turno de intervenciones, tras la introducción del presidente, expresando su rechazo a las exigencias de Gabino de Lorenzo sobre el reconocimiento de la capitalidad de Oviedo en el futuro Estatuto de Autonomía, con las ventajas y privilegios que de ello puedan derivarse.
En una rueda de prensa posterior, Fernández Pardo puntualizó que nadie cuestiona la capitalidad de Oviedo y, al margen de que figure en el nuevo Estatuto, los «posibles privilegios económicos» que ello conlleve están sujetos al debate que se desarrollará en el Parlamento asturiano y, en todo caso, los detalles podrían remitirse a una ley posterior de desarrollo estatutario sin hacer mención expresa a ello en la norma máxima de la comunidad.
En el comité ejecutivo, la también gijonesa Ana Barrientos fue un paso más lejos y habló de «una capitalidad descentralizada», lo que originó el rechazo de los representantes de Oviedo. En concreto, su portavoz, Agustín Iglesias Caunedo, recordó que el Consejo Consultivo tiene sede «provisional» en Gijón, pese a que el vigente Estatuto fija Oviedo como sede de cualquier organismo de este tipo. Recordó también el intento de trasladar a Gijón el Instituto de la Mujer como otro caso, en esta ocasión frustrada, de 'quitarle' a Oviedo su administración centralizada.
Acuerdo en las alturas
La posición de los representantes gijoneses causó una sorpresa relativa en miembros de la cúpula popular, toda vez que se da por sabido que la cuestión de la capitalidad, al margen de que es un asunto que no compete exclusivamente al PP -que tiene que unir sus votos a los de los socialistas por tratarse de un aspecto estatutario, a nivel interno está pactado desde hace días -en una reciente comida- entre el propio Gabino de Lorenzo y Ovidio Sánchez, dentro de la entente 'firmada' tras el batacazo electoral y la aparición de una plataforma alternativa al liderazgo del segundo que espera contar con la ex diputada Alicia Castro como cabeza de filas.
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