En su escrito, PNV y PSE reclaman a la corporación, entre otras cosas, que asuma los principios de «respeto a la dignidad humana como fundamento a los derechos y libertades que de ella se derivan y, especialmente, el derecho a la vida». Ambas formaciones se reunirán hoy en el Parlamento vasco con el resto de formaciones democráticas para presentarles el acuerdo sobre estas mociones.
El líder nacionalista admitió que su grupo «no gestionó bien» los acontecimientos ocurridos tras el asesinato del ex concejal socialista de Mondragón, y atribuyó a un «calentón» del presidente del PNV en Guipúzcoa, Joseba Egibar, la negativa inicial a apoyar la moción de censura a la alcaldesa de la localidad guipuzcoana. No obstante, denunció el intento de cuestionar «el compromiso ético» mostrado por el PNV en su centenaria historia y la intención del PSE de «castigar» a su partido «por un error».





