Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Avilés

RETALES DE COLORES
Qué bello es vivir
12.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Caray Hay días que no levanto cabeza. Desde el primer momento del día presiento que ni un terremoto me hará salir del estado catatónico en el que me he despertado. Ni una tonelada de fármacos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina lograría abrir mi mente al mundo ese día. Y no es que haya dormido mal. El problema aquí no es estar dormido. Es estar despierto. No sé porqué, pero hay ciertos días en los que despertarse y toparse de narices con la realidad más inmediata y saber, con una precisión de reloj suizo, lo que vas a hacer, con quién vas a hablar, y dónde vas a ir (o no) a mí me provoca, si me lo permiten, la sensación de estar muerta.

Es que no me puedo ni enfadar, todo me da igual. Tengo las neuronas en huelga. ¿Alguna vez se han sentido así? ¿Sí? ¿No? Es como cargar encima de la chepa con una vaca de cuatrocientos kilos. Ni el peor de los cafés me haría quitarme de encima la vaca. Pero ¿Qué digo! ¿Si ha subido el café! Oh, no Pues esta vez no voy a regatear unos céntimos arriba o abajo por ese 'despertador silencioso', ese ritual que, al menos en Avilés, es casi una obligación: ¿me voy a tomar un café! Da igual el lugar; en esta Villa los hacen 'de maravilla', como la lluvia en Sevilla Enseguida empiezo a despejarme, sólo con pensarlo.

Me voy al centro.Y nada de 'aguachirli', quiero un señor café con su aroma, su espumita ¿ay, ay, ay, que soy otra! Y nada de pagar 80 céntimos, quiero uno sabroso aunque me cobren casi dos euros. Allá voy. Me siento, lo pido con ojos de perro hambriento y ahhh ¿qué bello es vivir! De repente vuelvo a nacer. Qué espectáculo de vida me rodea desde mi rincón en esa terracita.

¿Me marcho, pero ya! Si es que resulta que tenía un montón de cosas de hacer, gente que ver, cosas que hablar. ¿A dónde se ha ido la vaca? Ah a que la ordeñen.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS