
La visita se enmarcó dentro del programa de actos conmemorativos del 75 aniversario de la fundación del centro. Desperdigados por los pasillos y recovecos del centro, los antiguos alumnos fueron recuperando episodios de su propia vida ante la mesa tras la cual se sentaba el tribunal que les examinaba oralmente -terrible el repaso del Catecismo del párroco de Santo Tomás-, el mural pintado en su día por José María Pérez-Lozao del claustro de profesores de mediados de los sesenta -con nombres como Esther Carreño, Enrique Tessier, Luis Alarcos o José Luis Hortal- el patio donde disfrutaban de los recreos, la terraza ya desprovista de su techo de uralita, las aulas que ahora parecían más pequeñas o el salón de actos, que antes albergaba los exámanes de ingreso y que ayer acogió el acto de bienvenida a estos antiguos alumnos.
Uno de los ellos fue el actual director del instituto, José Castro, que recordó con emoción los orígenes del edificio histórico, cuya primera piedra se colocó el 16 de abril de 1933 y fue la sede del Carreño Miranda hasta 1968, cuando los chicos se trasladaron al edificio actual. Todos estos momentos se recogen en una exposición que fue desde ayer alberga el salón de actos del Colegio Palacio Valdés y que a partir del lunes se podrá disfrutar en el vestíbulo del centro comercial El Atrio. La muestra, coordinada por Miguel Solís, está compuesta por 16 paneles que recogen fotografías y documentos, apenas una minúscula parte de la historia del centro, que se explica en comentarios en español y asturiano. Hubo algún antiguo alumno incluso que se descubrió en una de esas imágenes. Más recuerdos...





