
«Proteger la integridad del medio ambiente marino no es sólo un fin, sino también una condición previa para conseguir un sector marítimo que mire al futuro. Sin ecosistemas sanos, los caladeros no serán rentables», según indicó el comisario europeo de Pesca, Joe Borg. La primera tarea propuesta por la CE es reducir la presión en la pesca, ya que Bruselas estima que la mayoría de las especies comerciales se capturan por encima de lo que se considerarían niveles «sostenibles».
Para ello, el proyecto pretende no solamente reducir las tasas de mortalidad en algunos recursos pesqueros sino también «rebajar» el impacto accidental de las actividades pesqueras en especies que son capturadas de forma accesoria o sus hábitats. La UE ya tiene este «enfoque», con ejemplos como sus planes plurianuales para recuperar recursos como la merluza o el bacalao, o sus planes para rebajar los descartes (capturas no deseadas de peces que después son arrojados al mar de nuevo), según subraya la CE.
Filosofía de protección
Las medidas que prevé Bruselas incluyen un plan de acción para proteger tiburones -que la CE dará a conocer este año- y otro para proteger las aves marinas, previsto para 2009, así como «divulgar» una filosofía de protección del medio ambiente entre el sector, mediante las organizaciones regionales pesqueras.





