Una protesta que se une a la de muchas comunidades de vecinos de la zona, que están llevado a cabo una recogida de firmas con el fin de evitar dicha instalación ya que están convencidos de su repercusión negativa en la salud de las personas.
La antena cuenta con el permiso de la comunidad de vecinos en cuyo ático se va a instalar, pero hasta el momento no se ha solicitado el permiso del Ayuntamiento para proceder a la obra. A este respecto el concejal de Urbanismo y teniente alcalde de Mieres, Roberto Rodríguez, aseguró que el Ayuntamiento «no dará licencia ni autorización en ningún caso» para la instalación de la anunciada antena en la calle de Leopoldo Alas. Por esta razón pidió calma a los afectados. Una petición que no tuvo la respuesta esperada por el Ayuntamiento ya que los afectados «tememos que de un día para otro veamos la antena en el tejado y ya no se pueda hacer nada».
Y es que, mientras los vecinos y la comunidad educativa del centro de Mieres están preocupados sobre la incidencia negativa en la salud, las empresas de este tipo de instalaciones afirman que no tienen ninguna repercusión sobre la salud. Dos posturas contrapuestas que podrían terminar en los tribunales, ya que los mierenses no están dispuestos a consentir que se instale una nueva antena de telefonía móvil cerca de sus casas y de sus hijos. Para iniciar la lucha cuentan además con el respaldo de la Federación de Asociaciones de Vecinos del municipio.
Vacío legal
Actualmente no existe una reglamento expreso sobre la instalación de este tipo de antenas. Por su parte, el Consistorio se ha comprometido a iniciar una investigación para ver qué antenas de telefonía móvil se han instalado sin la pertinente licencia municipal y exigirá a las operadoras que las retiren inmediatamente aquellas que sean ilegales.
Rodríguez puntualizó que la labor municipal es muy difícil, «no sólo por la falta de una legislación sobre el tema, sino por los propios vecinos, que aceptan un dinero por instalar la antena». Un problema imposible de atajar desde el Consistorio. Y es que la proliferación de este tipo de antenas es frecuente en los grandes núcleos urbanos. Además resulta casi imposible realizar un censo de las mismas, ya que su actual tamaño (muy pequeño) las hace en ocasiones invisibles junto a otros elementos cercanos.





