
Los rojiblancos Iván Hernández, Pina, Andreu y Diego Castro tienen un pasado malagueño. Los dos últimos llegaron a Gijón procedentes del equipo andaluz, si bien militaban en el filial, mientras que el defensa madrileño se incorporó con un paso intermedio por el Valladolid y el aragonés tras una campaña en Salamanca.
En esta ocasión, Andreu se perderá el partido por lesión, mientras que Jorge Pina entra poco en los planes de Manuel Preciado.
En el Málaga, el que más raíces rojiblancas tiene es Muñiz, entrenador del primer equipo malagueño, al que se incorporó en la pasada campaña, en la que tuvo que dejar el Marbella. Con anterioridad había estado como auxiliar de Juande Ramos en el Espanyol y en el Málaga, antes de una etapa en el Sporting juvenil, que abandonó antes de la marcha de Eloy Olaya, que fue quien le propuso su ingreso en Mareo.
Ricardo Rodríguez, segundo entrenador, es el técnico de confianza de Muñiz. Se formó en los equipos de base del Oviedo, antes de convertirse en director de las Escuelas del Real Madrid en México. Al regreso a España entrenó al Gerona, tanto al juvenil como el primer equipo, al que ascendió a Segunda B antes de fichar por el Málaga, para dirigir al filial. Esta temporada pasó al primer equipo.
Marcelino Torrontegui alternó su trabajo con el ciclismo, que aún mantiene, con el del fútbol. La visita del Sporting a Málaga «es especial, porque se respira asturianía». El de Albandi es un enamorado de su tierra y seguidor del Sporting, aunque nunca tuvo la ocasión de trabajar en Mareo.
Gerardo Carrera jugó en el Roces juvenil y en el Siero antes de irse a Málaga. Perteneció a Mareo, donde no se le vieron cualidades, por lo que el jugador gijonés quiere «demostrar a los que no confiaron en mí que estaban equivocados», aunque prefiere quedarse «con los recuerdos buenos del Sporting».
El gijonés agradece a Muñiz que «me haya dado la oportunidad, que creo que aproveché». El pasado domingo marcó el gol malagueño en Soria y «esta semana quedé en el primer equipo», con la intención de ser utilizado en el segundo tiempo, puesto que afronta el partido «muy motivado». Por otro lado, considera que «el Sporting se juega más, porque viene por detrás».
Son los protagonistas que vivirán el partido con una mayor sensibilidad.





