
-¿Qué es la andropausia?
-Es una etapa de la vida del hombre en que comienzan a producirse determinados cambios fisiológicos, físicos, psíquicos e intelectuales que coinciden en cierta medida con el envejecimiento general y a veces con deficiencias parciales en el ámbito hormonal.
-¿Los hombres viven su andropausia con vergüenza?
-Siempre ha sido así y ahora paradójicamente puede que mucho más, ya que vivimos en una sociedad abierta en costumbres, competitiva, hedonista y que rinde culto al cuerpo. Todavía existe el miedo a reconocer que ya no funcionamos tan bien como cuando éramos jóvenes.
-¿A qué edad comienza?
-La edad de comienzo y su intensidad es muy variable individualmente y así, en muchos casos, es tan leve o moderada que no requiere actuación.
-¿Qué signos tiene? ¿Se manifiestan en todos por igual?
-En general los signos y síntomas son pérdida de energía física y psíquica; ausencia o disminución de la libido o deseo sexual y la disfunción eréctil o disminución de la potencia. No es igual en todos los hombres.
-El descenso de la testosterona ¿está relacionado con otros riesgos, como padecer osteoporosis?
-Cuando es marcadamente significativo este descenso y en determinadas circunstancias patológicas, pudiera ser un factor coadyuvante en el desarrollo de osteoporosis.
-El tratamiento está basado en la administración de testosterona, ¿esta hormona puede aumentar la agresividad del paciente?
-Si existe una clara disminución de dicha hormona en sangre y si no existe contraindicación alguna para su uso, el tratamiento es con testosterona La agresividad es más un factor resultante de múltiples circunstancias, psíquicas, culturales, sociales... y no una mera consecuencia de cambios hormonales.
-¿Existe alguna estimación de su prevalencia?
-No está claramente establecida. Algunos estudios señalan cerca de un 40% entre los 60 y 80 años.
-¿Qué pueden hacer los hombres para prevenirla o para aminorar sus síntomas exceptuando el tratamiento farmacológico?
-Si le digo que procurar llevar una vida sana no le descubro nada que no sepamos, pero es así. Una dieta saludable, ejercicio físico moderado y actividades sociales, lúdicas y recreativas, que nos mantengan vivos y participativos en la sociedad.





